El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que una segunda ronda de negociaciones con Irán podría celebrarse este fin de semana, y aseguró que Teherán ha aceptado renunciar a sus reservas de uranio altamente enriquecido, algo para lo que la República Islámica no ha dado ninguna señal de estar dispuesta a hacer.
Desde la Casa Blanca, Trump expresó su esperanza de que las partes alcancen un acuerdo de alto el fuego permanente antes del 21 de abril, fecha en que expira la tregua de dos semanas en vigor, y descartó que sea necesaria una prórroga. Incluso mencionó la posibilidad de viajar a Pakistán para una ceremonia de firma en caso de llegarse a un acuerdo.
El mandatario atribuyó el acercamiento iraní a la presión militar y económica ejercida por Washington. “Tenemos una relación muy buena con Irán en este momento… y creo que es una combinación de unas cuatro semanas de bombardeos y un bloqueo muy potente”, afirmó. Trump también sostuvo que el bloqueo de buques vinculados a Irán en el estrecho de Ormuz ha sido una herramienta eficaz para llevar a Teherán a la mesa de negociaciones.
Su línea roja, reiteró, es impedir que Irán obtenga un arma nuclear. “Irán quiere llegar a un acuerdo, y estamos tratando muy bien con ellos”, señaló.