El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reunió el sábado a su círculo más cercano de seguridad nacional para definir la próxima fase de la confrontación con la República Islámica, en medio de la creciente tensión por el cierre del estrecho de Ormuz y la posibilidad de reanudar grandes operaciones de combate, informó CNN el domingo.
La cita, celebrada en el club de golf de Trump en Virginia, antecedió al ultimátum lanzado el domingo por el mandatario a Teherán, cuando advirtió que “el reloj está corriendo”. En la reunión participaron figuras clave de la administración, entre ellas el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el director de la CIA John Ratcliffe y el enviado especial Steve Witkoff, según la cadena.
El encuentro se produjo pocas horas después de que Trump regresara de una visita de Estado a China, donde la guerra con Irán y los vínculos de Pekín con el régimen fueron asuntos centrales de fricción. Fuentes familiarizadas con las deliberaciones indicaron que la Casa Blanca decidió posponer una acción definitiva durante la cumbre en Pekín para medir la disposición del presidente chino, Xi Jinping, a facilitar algún avance.
Tras el regreso del mandatario, la discusión interna pasó a centrarse en opciones más coercitivas. Personas cercanas al proceso señalaron que Trump mantiene su preferencia declarada por una salida diplomática, pero evalúa con mayor seriedad una reanudación de operaciones de combate de gran escala para romper el estancamiento actual.
Uno de los factores que más irrita al presidente, según los informes, es la clausura del estrecho de Ormuz por parte de Teherán. El cierre de ese paso estratégico ha arrastrado a los mercados energéticos mundiales a una espiral descendente.
El Pentágono, en paralelo, actualizó sus “planes de objetivos militares” para incluir ataques de precisión contra la infraestructura energética iraní y sus sistemas internos si Trump decide ir más allá de los límites del alto el fuego vigente.
Después de la reunión del sábado, Trump habló el domingo con el primer ministro Benjamin Netanyahu para coordinar objetivos regionales. CNN informó que el presidente prevé convocar nuevamente a su equipo de seguridad nacional a comienzos de esta semana para decidir si ordena los ataques preparados o concede más tiempo a las conversaciones mediadas por Pakistán.
El sábado, Trump también publicó un mensaje críptico sobre Irán en Truth Social. La publicación mostraba una imagen generada por IA en la que aparecía junto a un almirante de la Marina estadounidense frente a aguas tormentosas y varios barcos, incluido uno con la bandera de la República Islámica de Irán. Sobre la imagen figuraba la frase: “Era la calma antes de la tormenta”.
Fox News, por su parte, citó a funcionarios de inteligencia que creen que Irán se prepara ante la posibilidad de que Trump reanude los ataques militares contra la República Islámica. El informe atribuye esa evaluación al aumento de la frustración con la conducta de Teherán y su negativa a abandonar sus ambiciones nucleares.
Según ese reporte, dentro de Irán predomina la percepción de que Trump podría reiniciar la acción militar. Por ello, Teherán seguiría una estrategia descrita por funcionarios como de “engaño y demora”, orientada a ganar tiempo y dificultar una eventual campaña militar renovada.