Un juez federal de Washington suspendió temporalmente las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Francesca Albanese, experta de la ONU para los territorios palestinos, al concluir que la Administración Trump probablemente vulneró su derecho a la libertad de expresión.
La decisión judicial frena, por ahora, las medidas adoptadas el año pasado contra la relatora especial, a quien la administración acusó de impulsar una supuesta “guerra política y económica” contra Estados Unidos e Israel.
Las sanciones impedían a Albanese entrar en territorio estadounidense y operar con entidades bancarias en ese país. La abogada italiana, relatora especial de la ONU para Judea y Samaria y Gaza, había recomendado a la Corte Penal Internacional abrir procesos por crímenes de guerra contra ciudadanos israelíes y estadounidenses.
Albanese arrastra desde hace tiempo acusaciones de antisemitismo y de mantener una retórica extremista contra Israel.
La demanda contra la Administración Trump fue presentada en febrero por el marido y la hija de Albanese, ciudadana estadounidense. En ese recurso, sostuvieron que las sanciones de EE. UU. “la están dejando, en la práctica, sin acceso a servicios bancarios y hacen que le resulte casi imposible satisfacer las necesidades de su vida cotidiana”.
En su resolución, el juez federal de distrito Richard Leon señaló que el hecho de que Albanese resida fuera de Estados Unidos no reduce la protección que le brinda la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense. También sostuvo que la Administración Trump trató de regular su discurso por la “idea o mensaje expresado”.