Estados Unidos alcanzó “muchos avances” en sus conversaciones con Irán, pero el vicepresidente JD Vance advirtió que corresponde a Teherán decidir si hay acuerdo. Así lo declaró en una entrevista con Fox News, en la que precisó que la delegación iraní reunida en Pakistán el fin de semana pasado no tuvo autoridad para cerrar un pacto y debió regresar a consultar con el liderazgo supremo.
“La gran pregunta de aquí en adelante es si los iraníes tendrán suficiente flexibilidad, si los iraníes aceptarán las cosas críticas que necesitamos ver para que las cosas se hagan”, señaló Vance. Entre esas condiciones, el vicepresidente fue explícito: Irán debe retirar su material enriquecido del país y asumir un “compromiso concluyente de no desarrollar un arma nuclear”.
Vance enumeró también el abandono del terrorismo como requisito para que Irán sea tratado como un país normal. “Para que Irán sea un país normal económicamente, va a tener que ser un país normal desde la perspectiva de no perseguir un arma nuclear, y va a tener que ser un país normal por no perseguir el terrorismo”, dijo.
El vicepresidente subrayó que Washington puso “mucho sobre la mesa” y dejó claras sus líneas rojas, pero que el siguiente paso corresponde a la parte iraní. “Si los iraníes están dispuestos a encontrarse con nosotros allí, entonces esto puede ser un acuerdo muy, muy bueno para ambos países”, afirmó.
En paralelo, Vance advirtió que las negociaciones cambiarían de tono si Irán no avanza en la apertura del estrecho de Ormuz, ruta por la que Washington ha impuesto restricciones al tránsito de petróleo iraní. “Tenemos las cartas, tenemos la ventaja militar, ahora tenemos presión económica adicional que estamos aplicando sobre ellos a través del bloqueo que hemos impuesto a su petróleo saliendo del estrecho de Ormuz”, concluyó.