El rapero Ye, anteriormente conocido como Kanye West, anunció la suspensión indefinida de su concierto previsto para el 11 de junio en el Stade Vélodrome de Marsella, una semana después de que Francia adelantara su intención de impedirlo y tras haber sido vetado en el Reino Unido.
“Tras pensarlo mucho y sopesarlo detenidamente, he tomado la decisión, por mi cuenta, de posponer mi concierto en Marsella, Francia, hasta nuevo aviso”, escribió Ye en X. “Asumo toda la responsabilidad por lo que es mío, pero no quiero meter a mis fans en medio de esto”.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, había anunciado que exploraría “todas las posibilidades” para impedir la celebración del evento. El alcalde de Marsella, Benoît Payan, también se había opuesto públicamente a la visita del artista. “Me niego a que Marsella sea un escaparate para quienes promueven el odio y el nazismo descarado”, afirmó. “Kanye West no es bienvenido en el Vélodrome, nuestro templo de la comunidad y hogar de todos los marselleses”.
La cancelación en Francia se produjo días después de que el Reino Unido le prohibiera la entrada al país, donde tenía previsto encabezar el cartel del Wireless Festival en julio, debido a su historial de comentarios antisemitas.
Ye, de 48 años y quien cambió su nombre en 2021, ha sido objeto de una condena generalizada por sus declaraciones antisemitas y su expresada admiración por Adolf Hitler. El año pasado lanzó una canción titulada “Heil Hitler” y puso a la venta una camiseta con una esvástica en su página web, lo que llevó a las autoridades australianas a cancelarle el visado en julio.
En enero, el artista se disculpó mediante una carta publicada como anuncio a toda página en The Wall Street Journal, en la que atribuyó su conducta a su trastorno bipolar y afirmó haber atravesado “un episodio maníaco de cuatro meses de comportamiento psicótico, paranoico e impulsivo que destruyó mi vida”.