La delegación de la federación de fútbol de Irán no pudo ingresar a Canadá para asistir al Congreso de la FIFA en Vancouver y regresó en el siguiente vuelo disponible, en un episodio que abrió una fricción diplomática durante la reunión del organismo en uno de los países coanfitriones del próximo Mundial.
La agencia semioficial Tasnim informó que entre los dirigentes afectados estaban el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj; el secretario general, Hedayat Mombeini, y su adjunto, Hamed Momeni. Según ese reporte, los tres habían llegado al aeropuerto de Toronto con visados válidos, pero se vieron forzados a dar media vuelta por lo que describieron como “un comportamiento inadecuado por parte de los funcionarios de inmigración”.
De acuerdo con Tasnim, el incidente incluyó además un insulto dirigido a una de las ramas más condecoradas de las fuerzas armadas iraníes. Los responsables habían viajado a Canadá para participar en el Congreso del jueves en Vancouver.
Tras lo ocurrido, la FIFA se puso en contacto con la delegación iraní para trasladarle su pesar e indicó que Gianni Infantino mantendría una reunión con ellos en la sede de la organización, según añadió la agencia iraní.
La FIFA no respondió a una solicitud de comentarios de Reuters. Una fuente del Congreso de la FIFA dijo a esa agencia que el organismo había enviado a un representante a Toronto para tratar de mediar, aunque la gestión no prosperó.
Fuentes con conocimiento directo del caso señalaron además a Reuters que los dirigentes iraníes tampoco pudieron acudir al Congreso de la Confederación Asiática de Fútbol, celebrado el martes en Vancouver, también por problemas con los visados.