Los Emiratos Árabes Unidos acusaron a Irán de atacar con drones un petrolero vacío de crudo de la empresa estatal ADNOC cuando trataba de cruzar el estrecho de Ormuz, en un incidente en el que no hubo heridos.
Según la unidad de logística energética marítima de ADNOC, el buque Barakah fue alcanzado por dos drones cuando no transportaba carga. La compañía señaló que el ataque no dejó víctimas.
En su reacción oficial, el Ministerio de Asuntos Exteriores emiratí reclamó a Teherán que detenga “estos ataques no provocados” y exigió que garantice “su pleno compromiso con el cese inmediato de todas las hostilidades y la reapertura completa e incondicional del estrecho de Ormuz”.
La acusación sitúa a Irán en el centro de un nuevo episodio de tensión en una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio energético.