Un presunto vertido de petróleo fue detectado esta semana en imágenes de satélite cerca de la isla iraní de Kharg, principal centro de exportación de crudo del país, con una mancha que se extendía por decenas de kilómetros cuadrados al oeste de la terminal.
Las imágenes captadas entre el 6 y el 8 de mayo por los satélites Sentinel-1, Sentinel-2 y Sentinel-3 del programa Copernicus muestran una formación gris y blanca sobre el mar junto a la isla, de unos 8 kilómetros de longitud. Según Leon Moreland, investigador del Observatorio de Conflictos y Medio Ambiente, el área afectada rondaba los 45 kilómetros cuadrados. “La mancha parece visualmente consistente con el petróleo”, afirmó.
🚨Satellites have detected a massive oil spill spreading across a vast area of the Persian Gulf around Iran's Kharg Island.
— Jack Prandelli (@jackprandelli) May 7, 2026
Synthetic aperture radar imagery shows a large surface slick emanating from the waters around Kharg Island, Iran's primary crude oil export terminal… pic.twitter.com/OcxVKCAYkQ
Louis Goddard, cofundador de la consultora Data Desk, especializada en clima y materias primas, coincidió en que las imágenes probablemente corresponden a una mancha de crudo. A su juicio, podría tratarse del mayor vertido registrado desde que comenzó hace 70 días la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Por ahora se desconoce la causa del posible derrame y también su punto de origen. Moreland señaló además que en las imágenes del 8 de mayo no se apreciaban señales de otros vertidos activos en la zona.
La isla de Kharg concentra el 90 % de las exportaciones petroleras iraníes, gran parte de ellas dirigidas a China. En las primeras fases de la guerra, fuerzas estadounidenses aseguraron haber destruido allí objetivos militares.
En paralelo, la Armada de Estados Unidos mantiene bloqueados los puertos iraníes para dificultar la entrada y salida de petroleros de Teherán, mientras fuerzas estadounidenses e iraníes se han enfrentado en el Golfo.
la guerra ha dejado además a cientos de buques atrapados en la región y ha provocado la mayor alteración mundial del suministro de crudo, con impacto también sobre los mercados de productos petrolíferos y gas natural licuado.