El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirma que un bloqueo naval de EE. UU. contra los puertos iraníes agravará las perturbaciones en el Golfo y no logrará sus objetivos.
“Cualquier intento de imponer un bloqueo marítimo o restricciones es contrario al derecho internacional… y está condenado al fracaso”, afirma Pezeshkian en un comunicado.
Añade que tales medidas “no contribuirían a mejorar la seguridad regional y que, de hecho, son una fuente de tensión y un obstáculo para la estabilidad duradera en el Golfo Pérsico”.