“¿Quieres probar suerte de nuevo? Sé nuestro invitado, pero ten cuidado: también tenemos trabajos pendientes”. Con esta advertencia, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, respondió el domingo a Donald Trump después de que el presidente estadounidense respaldara la continuidad de Benjamin Netanyahu al frente del gobierno israelí y amenazara con nuevas acciones contra Teherán.
Araghchi rechazó la idea de que Washington pudiera “terminar el trabajo” contra Irán. Recordó que, cuando Trump utilizó antes esa expresión, el país, a su juicio, salió “aún más fuerte”. El canciller también acusó a Netanyahu de intentar arrastrar a Estados Unidos a otra guerra para evitar ir a prisión, sin importar las consecuencias para Israel ni para el propio presidente estadounidense.
La confrontación verbal comenzó con una publicación de Trump en Truth Social, en vísperas de las elecciones israelíes del 27 de octubre para la Knéset. El mandatario defendió la permanencia de Netanyahu como primer ministro, lo calificó de “gran primer ministro guerrero” y destacó su cooperación con Estados Unidos frente a la República Islámica de Irán.
Trump presentó al primer ministro israelí como un socio para la paz frente a un régimen al que atribuyó 51 años de proclamas como “Muerte a Israel, muerte a América” y amenazas de destrucción contra ambos países. El presidente preguntó cómo podía sobrevivir un país frente a declaraciones de esa naturaleza y afirmó que esas amenazas acabarían por cumplirse si no se actuaba contra ellas.
Sobre la situación iraní, Trump sostuvo que las medidas militares y económicas habían debilitado al país de forma sistemática. Aun así, dejó abierta la posibilidad de nuevas operaciones. Advirtió que, si Teherán no cambiaba rápidamente de conducta, Estados Unidos pronto “terminaría el trabajo”.
El presidente vinculó además la política estadounidense hacia Irán con la permanencia de Netanyahu en el poder. Consideró que cualquier otro dirigente sería “el líder equivocado” y afirmó que, en ese caso, Estados Unidos tendría que asumir por sí solo la tarea contra Irán, algo que no deseaba hacer.
Después del respaldo público, Netanyahu difundió un video de agradecimiento a Trump. En él destacó el compromiso compartido de impedir que Irán obtenga armas nucleares y dirigió un mensaje a los estadounidenses preocupados por el precio del combustible. Les pidió considerar lo que ocurriría con esos precios si Irán llegara a disponer de armamento nuclear, una posibilidad que aseguró que él y Trump no permitirían.
Netanyahu sostuvo asimismo que la desaparición del régimen iraní provocaría una reducción considerable de los precios de la gasolina y que ese resultado solo podría producirse bajo Trump. El primer ministro concluyó con elogios al mandatario, cuyo liderazgo consideró favorable para Estados Unidos, sus aliados, Israel y el pueblo judío.










