Irán ejecutó en la madrugada del martes a Amirali Mirjafari, a quien las autoridades acusaron de liderar una red vinculada al servicio de inteligencia israelí y de incendiar una mezquita en Teherán.
El medio judicial Mizan identificó al hombre como Amirali Mirjafari y dijo que había sido condenado por prender fuego a la mezquita de Qolhak, en la capital iraní, y por liderar actividades contra la seguridad.
Según Mizan, la pena de muerte fue confirmada por el Tribunal Supremo antes de su ejecución.
Irán vivió a comienzos de este año protestas antigubernamentales en todo el país, reprimidas en la mayor campaña de represión de la historia de la República Islámica.