Las autoridades iraníes prevén movilizar a millones de personas en los próximos días para organizar grandes procesiones por el funeral del líder asesinado, el ayatolá Alí Jamenei. Con el objetivo de aumentar la afluencia y alentar la participación de una mayor parte de la población iraní, que supera los 90 millones de habitantes, ofrecerán transporte, comida y alojamiento.
Irán prepara ceremonias fúnebres multitudinarias en honor a Jamenei, quien murió en febrero durante los primeros ataques aéreos de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel. Las procesiones buscan mostrar devoción pública hacia el Estado teocrático de la República Islámica y fervor revolucionario.