El mando militar conjunto de Irán, el Cuartel Central Khatam al-Anbiya, prometió el miércoles una “respuesta aplastante” tras acusar a Estados Unidos de atacar zonas del sur del país en un “acto flagrante de agresión” y advirtió que Teherán no permitirá interferencia estadounidense en la gestión del estrecho de Ormuz.
El comando afirmó que la única ruta segura para buques comerciales y petroleros por la vía marítima es la determinada por Irán. La declaración se produjo después de que el Comando Central de Estados Unidos anunciara una nueva serie de ataques contra Irán, ejecutada el 7 de julio, contra más de 80 objetivos con municiones de precisión.
Irán prometió una “respuesta aplastante” tras acusar a Estados Unidos de atacar zonas del sur del país y advirtió que no permitirá interferencia estadounidense en la gestión del estrecho de Ormuz.
El CENTCOM dijo que los ataques fueron una respuesta inmediata a los últimos ataques iraníes contra buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz. Las fuerzas estadounidenses atacaron sistemas de defensa antiaérea, redes de mando y control, radares costeros, capacidades de misiles antibuque y más de 60 embarcaciones pequeñas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el estrecho y sus alrededores.
El mando estadounidense sostuvo que la operación buscó “degradar la capacidad de Irán para continuar atacando el comercio internacional que fluye por el corredor comercial internacional”. También afirmó que sus fuerzas permanecen preparadas para responsabilizar a Irán cuando el acuerdo “no sea respetado u obedecido”.
Explosiones en el sur de Irán y daños en puertos

Medios iraníes reportaron explosiones durante la madrugada del miércoles en la isla de Kharg, en la isla de Qeshm y en las ciudades portuarias de Sirik y Bandar Abbas, en el sur de Irán. No se reportaron muertes civiles, aunque varias personas resultaron heridas por esquirlas tras el impacto de un “proyectil enemigo” en un muelle comercial de Sirik. Los reportes indicaron además daños en muelles pesqueros de Sirik y Bandar Abbas, donde varias embarcaciones pesqueras se incendiaron.
El Ministerio de Exteriores iraní condenó también la revocación por parte de Washington de una licencia temporal que permitía operaciones internacionales con crudo, productos petroleros y petroquímicos de origen iraní. Estados Unidos había emitido esa autorización el 22 de junio y la revocó el martes, con plazo hasta el 17 de julio para cerrar transacciones pendientes. Los precios del petróleo subieron más de 3% tras la decisión.
Qatar acusó a Irán de atacar buques en el estrecho, incluido el buque tanque de gas natural licuado Al Rekayyat, que sufrió un incendio en la sala de máquinas tras el impacto de un dron. Doha convocó al representante diplomático iraní y entregó una nota de protesta. Irán rechazó las acusaciones y dijo que los buques comerciales afrontan riesgos cuando usan rutas no coordinadas con Teherán.