Irán ha incrementado sus defensas en la isla de Kharg ante la posibilidad de una operación militar de Estados Unidos para tomar ese territorio, según fuentes familiarizadas con reportes de inteligencia estadounidenses citadas por CNN. La isla concentra cerca del 90% de las exportaciones de crudo iraníes.
De acuerdo con esa información, Teherán ha colocado trampas, movido personal militar y fortalecido su red antiaérea por la sospecha de que Washington evalúa una acción para hacerse con el control de Kharg. Reportes previos ya habían señalado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estudia una operación de ese tipo para aumentar la presión sobre Irán y forzarlo a reabrir el estrecho de Ormuz.
Funcionarios estadounidenses y expertos militares han advertido de un riesgo elevado de bajas en caso de un ataque. Según esas fuentes, la isla dispone de fortificaciones escalonadas y ha sido reforzada recientemente con sistemas adicionales de misiles guiados superficie-aire lanzados desde el hombro, conocidos como MANPADS.
La información surge mientras la administración Trump sostiene que ha conseguido avances con Irán en torno a un plan estadounidense de alto el fuego de 15 puntos, aunque la reacción pública de Teherán frente a esas conversaciones ha sido fría.
Al margen del estado de esas negociaciones, Estados Unidos ha desplazado hacia el Golfo a 1.000 paracaidistas de la 82.ª División Aerotransportada y a 5.000 marines. Estos últimos viajan a bordo del USS Tripoli, un buque de asalto que, según un informe de NBC, podría desempeñar un papel central en una eventual ofensiva sobre Kharg.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió el jueves que el país se prepara para un escenario de ese tipo. En un mensaje publicado en X, afirmó que “basándose en algunos informes de inteligencia, los enemigos de Irán se están preparando para ocupar una de las islas iraníes con el apoyo de uno de los Estados de la región”, en una aparente alusión a Israel. Añadió: “Nuestras fuerzas están vigilando todos los movimientos del enemigo, y si dan cualquier paso, toda la infraestructura vital de ese Estado regional será atacada con ataques implacables e incesantes”.
Trump, por su parte, no ha descartado públicamente la toma de Kharg, una opción que ya defendía durante la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980. En una entrevista concedida a The Guardian en 1988, dijo que, si alguna vez llegaba a la presidencia de Estados Unidos, “sería duro con Irán. Nos han estado derrotando psicológicamente, haciéndonos parecer una panda de idiotas. Un solo disparo contra uno de nuestros hombres o barcos y yo me ensañaría con la isla de Kharg. Entraría y la tomaría”.