La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán amenazó este domingo con convertir Israel en “tierra quemada” si se produce un ataque contra la infraestructura energética iraní. El portavoz del organismo, Hossein Mohabbi, publicó la advertencia en X, aunque su mensaje fue eliminado después por incumplir las normas de la plataforma.
Mohabbi aseguró que los científicos iraníes podrían reparar de inmediato cualquier daño a las instalaciones energéticas del país. Sin embargo, advirtió que la respuesta contra Israel tendría consecuencias irreversibles. En su publicación afirmó que los “territorios ocupados” se convertirían “en tierra quemada para siempre” y que sus “usurpadores” serían expulsados hacia el desierto del Sinaí. “El mundo verá lo que sucede”, añadió.
La amenaza llegó después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, respaldara públicamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de cara a las elecciones a la Knéset del 27 de octubre. En un mensaje dirigido a los votantes israelíes a través de Truth Social, Trump presentó a Netanyahu como un “gran primer ministro guerrero” y destacó su cooperación con Estados Unidos frente a la República Islámica de Irán.
Trump recordó el lema “Muerte a Israel, muerte a América”, que atribuyó al régimen iraní durante los últimos 51 años, y cuestionó que un país pudiera sobrevivir ante amenazas de esa naturaleza. Afirmó que, sin la intervención estadounidense, Irán habría terminado por llevarlas a la práctica.
El mandatario sostuvo que las operaciones militares y las medidas económicas de Estados Unidos habían debilitado considerablemente a Irán. No obstante, planteó la posibilidad de nuevas acciones si Teherán no cambiaba de conducta. “Pronto terminaremos el trabajo”, advirtió, y vinculó la continuidad de Netanyahu en el poder con la estrategia de ambos países frente a Irán.
En ese contexto, Trump aseguró que cualquier dirigente israelí distinto de Netanyahu obligaría a Washington a asumir directamente esa tarea. “Si Israel tiene al líder equivocado, que sería cualquiera menos Bibi, Estados Unidos tendrá que hacer este trabajo por su cuenta, y no me inclino a hacerlo”, escribió.
El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, respondió el domingo a la advertencia de posibles operaciones estadounidenses. Afirmó que Irán había salido fortalecido de la última ocasión en que Washington quiso “terminar el trabajo”. “¿Quieres probar suerte otra vez? Sé nuestro invitado, pero ten cuidado: también tenemos trabajos pendientes”, expresó en redes sociales.
Araghchi también acusó a Netanyahu de intentar arrastrar a Estados Unidos a otra guerra contra Irán para evitar la cárcel. Sostuvo que el primer ministro anteponía sus intereses políticos personales a las consecuencias que una nueva confrontación tendría tanto para Israel como para el presidente estadounidense.










