El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, defendió este miércoles en Pekín el derecho de Irán a enriquecer uranio con fines civiles, al que calificó de “derecho inalienable de la República Islámica de Irán”.
En declaraciones a periodistas durante una visita de dos días a China, Lavrov señaló que Rusia aceptará “cualquier enfoque basado en este principio, el principio de la universalidad del derecho al enriquecimiento”, independientemente de si Irán decide “hacer una pausa” o “insiste en preservar este derecho” en sus negociaciones con Estados Unidos.
El canciller ruso añadió que Moscú y Pekín “apoyan firmemente” las conversaciones para poner fin a la guerra en Oriente Medio, “de modo que las partes puedan avanzar hacia objetivos realistas y justos, respetando plenamente los derechos legítimos de cada una de ellas, de conformidad con el derecho internacional”.
Irán es signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear de 1970, que reconoce el derecho de los países a desarrollar programas de energía nuclear con fines pacíficos bajo salvaguardias, aunque no menciona explícitamente el enriquecimiento de uranio.