Los datos del Día de Jerusalén 2026 apuntan a una revolución en el mercado inmobiliario de la capital, ya que la ciudad se ha convertido en el principal centro de renovación urbana de Israel.
En los últimos años, el municipio ha impulsado la densificación y la construcción de rascacielos a lo largo de las rutas del tren ligero y del sistema de transporte público. En ciertas zonas, se proyectan torres de más de 40 pisos, un fenómeno prácticamente inexistente en Jerusalén hasta hace poco; algunos de estos proyectos afrontan la oposición de residentes que rechazan los cambios en la zonificación y la planificación de sus barrios.
Al mismo tiempo, los promotores inmobiliarios de los barrios haredíes afrontan desafíos urbanísticos particulares que limitan la altura de los edificios.
Yona Green, directora ejecutiva de Terra Real Estate, explicó en una entrevista con Arutz Sheva – Noticias Nacionales de Israel que “en la comunidad haredí existe un requisito halájico claro —relacionado con la ley judía— según el cual cada apartamento debe contar con un balcón para la sucá (Fiesta de los Tabernáculos), y dicho balcón debe quedar expuesto al cielo”.
Según Green, en un edificio alto solo los pisos superiores pueden cumplir este requisito, por lo que la solución habitual consiste en construir edificios de hasta 10 pisos.
“Esto afecta la rentabilidad, pero así es la realidad de la construcción en Jerusalén”, afirma Green. “Es necesario comprender a la comunidad y adaptar el proyecto a sus necesidades; de lo contrario, no tendrá éxito”. Otro problema relacionado con los edificios de gran altura radica en que algunos judíos ortodoxos consideran que los “ascensores de Shabat”, que se detienen automáticamente en cada piso durante el Shabat, no deben utilizarse, lo que limita la construcción a un número de pisos al que los residentes puedan acceder con facilidad solo por escalera.
Jerusalén ha superado el millón de habitantes, las reservas de terreno están cerca de agotarse y muchos edificios construidos en las décadas de 1950 y 1960 carecen de habitaciones protegidas y ascensores. La renovación urbana se ha convertido en la principal solución para aumentar la oferta de viviendas.
Un factor clave de esta revolución es el proyecto del tren ligero, en especial las nuevas líneas planificadas.
“El tren ligero está transformando por completo el mapa de Jerusalén”, explicó Green. “Barrios que antes se consideraban lejanos ahora resultan accesibles y muy demandados”.