Noticias de Israel en español 24 horas en directo

El origen judío de la expresión “No sabe ni jota”

Por: David Mandel

El Periódico

“No sabe ni jota”. “No entiende ni jota”. Estas frases significan que la persona de la que se está hablando no sabe o no entiende nada.

Para entender el origen de la frase debemos estar familiarizados con el proceso de “transliterar” de un idioma a otro: reemplazar el signo de un sistema de escritura que representa un sonido en un idioma, mediante el signo de otro sistema para representar el mismo sonido, o el que resulte más aproximado.

Por ejemplo, un nombre, como Iosef se translitera a “José”. Otros ejemplos son: Iakov a “Jacobo”, Ieshu a “Jesús”, Iojanan a “Juan”, Iarden a “Jordán”, Ieoshuha a “Josué”, Ieremihahu a “Jeremías”.

La pregunta es ¿Por qué la primera letra de estos nombres, que en hebreo es la letra yod, equivalente al sonido representado por las letras “i” o “y”, es reemplazada en castellano por la letra “j”, cuyo sonido es tan distinto de la “i” o “y”?

La respuesta es: cuando se introdujo durante la Edad Media el uso de la letra “j” (que no existía en el alfabeto del latín clásico) para representar la yod hebrea, su sonido no era el de hoy, sino el de la “i” o “y” de nuestros días. Con el correr del tiempo la letra “jota” vino a representar el sonido que conocemos hoy.

En el ladino, idioma de los judíos sefarditas, castellano que se hablaba en España en el siglo XV, la palabra “mujer”, por ejemplo, se pronuncia “muyer”.

En resumen, la “jota” es el nombre en castellano de la letra yod, la más pequeña del alfabeto hebreo. Decir que una persona “no sabe ni jota”, equivale a decir que no sabe escribir ni siquiera la letra más pequeña. En otras palabras, es un completo ignorante.

Vía Facebook

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More