El gran rabino del Reino Unido, Ephraim Mirvis, criticó la decisión del gobierno británico de imponer sanciones dirigidas contra judíos residentes en Judea y Samaria. Definió la medida como “un día oscuro para los judíos británicos” y sostuvo que el gobierno ignoró las preocupaciones expresadas por numerosos miembros de la comunidad.
Mirvis afirmó que las sanciones no contribuyen a la paz y que, por el contrario, otorgan legitimidad política a una retórica hostil hacia Israel. Según señaló, las medidas anunciadas terminan reforzando el extremismo que pretenden combatir.
El gran rabino situó su crítica en el contexto de la víspera de Rosh Hashaná y de lo que describió como una creciente ola de extremismo que afecta a la comunidad judía británica. Afirmó que las sanciones no hacen avanzar la causa de la paz ni aumentan la seguridad.
También advirtió que este tipo de decisiones puede alimentar un discurso cada vez más hostil contra Israel. A su juicio, la acumulación de políticas punitivas de este tipo puede fortalecer a quienes utilizan el odio contra los judíos tanto en el Reino Unido como fuera del país.










