ANKARA, Turquía (AP) – El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, tiene previsto llegar a Ankara el miércoles, en lo que será su primera visita a Turquía. Los dos pesos pesados de la región siguen adelante con sus esfuerzos para reparar los lazos tras el asesinato del columnista saudí Jamal Khashoggi en Estambul.
El príncipe heredero se reunirá con el presidente Recep Tayyip Erdogan en la última etapa de una gira por Oriente Medio que también le llevó a Egipto y Jordania. Su visita se produce antes del viaje del presidente estadounidense Joe Biden a la región el próximo mes.
Erdogan dijo que las conversaciones con el príncipe, al que se suele referir por sus iniciales MBS, se centrarían en hacer avanzar las relaciones turco-saudíes hasta un “grado mucho mayor”. Erdogan visitó Arabia Saudita en abril, realizando su primera visita al reino desde 2017, un año antes del espantoso asesinato de Khashoggi por agentes saudíes en el consulado del reino en Estambul.
Los esfuerzos de Turquía por mejorar los lazos con Arabia Saudita se producen en un momento en el que Turquía se enfrenta a su peor crisis económica en dos décadas y trata de atraer inversiones de los ricos estados árabes del Golfo. Turquía también ha tomado medidas para mejorar las relaciones con los Emiratos Árabes Unidos, Egipto e Israel.
Las conversaciones con el jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan de los EAU a finales del año pasado dieron lugar a acuerdos de inversión por valor de 10.000 millones de dólares tras años de rivalidad regional.
Arabia Saudita, por su parte, ha intentado ampliar sus alianzas en un momento en que las relaciones entre Riad y Washington son tensas. El príncipe heredero también busca poner fin al escándalo por el asesinato de Khashoggi que dañó su reputación.

Turquía había abierto un juicio en ausencia contra 26 saudíes sospechosos del asesinato de Khashoggi, pero el tribunal dictaminó a principios de este año que se detuviera el proceso y se transfiriera el caso a Arabia Saudita, allanando el camino para el acercamiento de los países.
El asesinato de Khashoggi había desatado la indignación mundial y presionado al príncipe, que habría aprobado la operación para matar o capturar a Khashoggi, según una evaluación de la inteligencia estadounidense. El príncipe ha negado tener conocimiento de la operación, que fue llevada a cabo por agentes que trabajaban directamente para él.
Aunque nunca nombró al príncipe Mohammed, Erdogan dijo que la operación que mató a Khashoggi fue ordenada por los “más altos niveles” del gobierno saudí.
Khashoggi había entrado en el consulado en octubre de 2018 con cita previa para obtener los papeles que le permitieran casarse con su prometida turca, que le esperaba fuera. Nunca salió y su cuerpo no fue encontrado.