La Fuerza Aérea de EE. UU. desplegó varios B-2 Spirit en Diego García, reactivando operaciones estratégicas tras años sin presencia sostenida en la isla.
El despliegue de B-2 reactiva la actividad militar en Diego García
La Fuerza Aérea de Estados Unidos confirmó que bombarderos furtivos B-2 Spirit aterrizaron en Diego García, una base clave en el Océano Índico utilizada para operaciones en regiones como el Medio Oriente, África y el Indo-Pacífico. La información fue proporcionada a la revista Air & Space Forces por un portavoz del Comando de Ataque Global de la Fuerza Aérea (AFGSC).
Varios analistas de inteligencia de fuentes abiertas y entusiastas de la aviación habían identificado indicios del despliegue mediante transmisiones de radio, identificadores de la FAA y datos de rastreo de vuelos, lo que generó especulaciones días antes de la confirmación oficial. El movimiento llamó la atención por lo inusual, debido a la escasa presencia de B-2 en esa base desde 2020.
En agosto del año pasado, un B-2 hizo una parada técnica en Diego García, pero no descendió de la aeronave ni detuvo los motores, lo que marcó la primera visita de este tipo en cuatro años. El actual despliegue implica una presencia más extensa, aunque el portavoz de AFGSC no reveló los motivos específicos.
Un funcionario indicó que el comando realiza operaciones globales rutinarias para disuadir y responder a ataques estratégicos, sin confirmar si los B-2 participarán en campañas actuales como las acciones contra los hutíes en Yemen.

Movimientos de apoyo aéreo y registros de aviación detectados
El despliegue ha sido respaldado por aviones de carga C-17 y cisterna KC-135, según información recabada a través de plataformas de seguimiento de vuelos. Las aeronaves de apoyo sugieren una operación organizada y de mayor alcance en la región.
El 26 de marzo, rastreadores identificaron que varios KC-135 reabastecían en vuelo a B-2, mientras que el día anterior se registró una autorización del indicativo “ABBA 11” con destino a FJDG, el código de la FAA para la base en Diego García.
Una cuenta especializada en aviación publicó imágenes de un B-2 aterrizando en la Base de la Fuerza Aérea de Hickam, Hawái. Además, un clip de audio de control aéreo confirmó que el bombardero con indicativo “PITCH 13” declaró el fin de una emergencia al tocar tierra.
La Fuerza Aérea confirmó que el B-2 aterrizó sin incidentes en Hawái, pero no detalló el motivo de la emergencia ni su destino original. Posteriormente, la aeronave abandonó la base, de acuerdo con la misma fuente.
Detalles clave sobre el despliegue de los bombarderos B-2
- Los B-2 Spirit regresan a Diego García tras una larga ausencia desde 2020.
- Varios KC-135 y C-17 han brindado apoyo logístico durante la operación.
- El indicativo “ABBA 11” fue autorizado a Diego García el 25 de marzo.
- El Pentágono evalúa enviar más aeronaves a Oriente Medio.
- La base de Diego García es un punto estratégico bajo control estadounidense desde 1966.
La base Diego García y su rol geopolítico en la región

Situada en el Océano Índico, Diego García es un territorio británico arrendado a Estados Unidos desde 1966, y desempeña un papel central en las operaciones militares en Medio Oriente, África Oriental y el sur de Asia. Aunque el Reino Unido mantiene la soberanía formal, el control operativo de la base es estadounidense.
La ubicación estratégica de Diego García permite a Washington ejecutar acciones militares en varios frentes regionales con tiempos de respuesta reducidos. Por esta razón, la presencia de los B-2 en la isla podría tener múltiples propósitos tácticos.
La instalación ya ha recibido despliegues de la Fuerza de Tarea de Bombarderos (BTF) en rotaciones anteriores, lo que refuerza la posibilidad de que los B-2 formen parte de una misión planificada dentro de ese esquema operativo regular.
A pesar de no haberse utilizado la base para misiones recientes contra los hutíes, los B-2 sí participaron en bombardeos en octubre pasado, aunque salieron desde otras ubicaciones. Esta reincorporación a Diego García sugiere un ajuste en la logística del mando aéreo.
Aumenta la presión militar de EE. UU. sobre los hutíes en Yemen

El reciente movimiento de bombarderos ocurre mientras Estados Unidos intensifica sus ataques contra los hutíes en Yemen, respaldados por Irán. Estos han lanzado cientos de ataques contra el transporte marítimo en el mar Rojo, el Golfo de Adén y el Estrecho de Bab El-Mandeb en el último año.
El Pentágono confirmó múltiples ofensivas aéreas tras intentos de represalia hutíes con drones, lo que ha generado un incremento en la presencia militar estadounidense en la región. La llegada de más aeronaves es parte de esa respuesta.
La administración Trump ha reiterado su intención de continuar con las operaciones hasta que cesen los ataques contra buques comerciales y militares estadounidenses. La escalada de estos enfrentamientos ha llevado a reforzar la estrategia aérea.
Funcionarios del Departamento de Defensa han indicado que podrían incorporar recursos adicionales a las misiones en curso, lo que incluye el posible uso activo de los B-2 recién posicionados en Diego García para misiones futuras.