Estados Unidos aprobó el 8 de octubre de 2026 una posible venta a Australia por $300 000 000 destinada a ampliar la infraestructura operativa de sus misiles de crucero Tomahawk. El paquete no incluye misiles adicionales. Su propósito es desarrollar los sistemas necesarios para planificar y sostener ataques de precisión de largo alcance.
La solicitud comprende un Centro de Planificación de Misiones de Teatro (TMPC), un sistema de planificación asociado y equipos de comunicaciones. También contempla servicios de ingeniería, capacitación, apoyo logístico y gestión del programa. BAE Systems, Tapestry Solutions, Peraton y Leidos figuran como principales contratistas.
Canberra ya había iniciado la incorporación de los Tomahawk a su Armada. En marzo de 2023, Washington aprobó una posible venta de hasta 200 misiles Block V y 20 Block IV. Australia anunció posteriormente la adquisición de más de 200 unidades. En diciembre de 2024, el destructor HMAS Brisbane, de la clase Hobart, efectuó un lanzamiento de prueba frente a la costa occidental de Estados Unidos. Australia se convirtió así en el tercer país en disparar este misil, después de Estados Unidos y el Reino Unido.
El BGM-109 Tomahawk es un misil de crucero subsónico de ataque terrestre que puede operar en distintas condiciones meteorológicas. Emplea navegación inercial, GPS y comparación del relieve. La Marina australiana señala un alcance de 1.600 kilómetros, mientras que el ministerio de Defensa ha descrito capacidades de alcance extendido de hasta 2.500 kilómetros.
La nueva propuesta se concentra en la capacidad de empleo del armamento ya adquirido: preparar misiones, establecer comunicaciones y disponer de apoyo técnico y logístico a largo plazo. Esta infraestructura también favorecería la interoperabilidad de Australia con las fuerzas estadounidenses y otras fuerzas aliadas en el Indo-Pacífico.
Washington considera que la operación contribuirá a la defensa australiana y sostiene que no alterará el equilibrio militar básico de la región. Para Canberra, el cambio principal consiste en pasar de la adquisición y las pruebas de lanzamiento a una estructura permanente capaz de sostener operaciones con misiles Tomahawk.










