Estados Unidos prepara la compra a Raytheon de equipos especializados para reparar dentro de Ucrania componentes de sus sistemas de defensa antiaérea Patriot. La Agencia de Logística de Defensa (DLA) inició el procedimiento el 6 de octubre con el propósito de dotar a los talleres ucranianos de medios para diagnosticar y recuperar piezas de radar, alimentación eléctrica y refrigeración. La medida reducirá la necesidad de enviar material averiado al extranjero y permitirá devolverlo al servicio con mayor rapidez.
La adquisición comprende estaciones GETS-1000 para comprobar tarjetas electrónicas, módulos de microondas y fuentes de alimentación, además de equipos PAT24X para sistemas de alta tensión y bancos de prueba para transmisores de radar y componentes de refrigeración. El paquete también incluye instalación, capacitación, instrumentos de referencia para verificar los diagnósticos y cinco años de repuestos para las estaciones. Raytheon figura como el único proveedor calificado en el procedimiento, aunque otras compañías pueden solicitar su evaluación hasta el 9 de octubre.
En una batería Patriot, los técnicos pueden sustituir una unidad defectuosa para restablecer el funcionamiento del sistema. Sin embargo, esa pieza necesita después una inspección más profunda para localizar la avería, sustituir componentes internos y superar nuevas pruebas. Sin el equipo apropiado, Ucrania debe recurrir a talleres extranjeros para parte de esas tareas. La nueva infraestructura permitirá recuperar unidades dentro del país y mantener una reserva mayor de componentes aptos para su instalación.
Esta contratación no contempla nuevos lanzadores ni misiles interceptores. Su objetivo es conservar operativos los radares y demás equipos de apoyo, cuya indisponibilidad puede limitar las capacidades de una batería incluso cuando dispone de munición. El proyecto aborda, por tanto, el mantenimiento del material reutilizable, no la reposición de los interceptores empleados contra los ataques rusos.
Esa segunda necesidad mantiene una presión constante sobre los suministros occidentales. Rusia emplea misiles balísticos Iskander-M y Kinzhal, misiles de crucero, drones y señuelos en ataques que obligan a Ucrania a distribuir sus medios entre Patriot, NASAMS, IRIS-T, SAMP/T y otras defensas. Kiev necesita reservar una parte importante de sus interceptores Patriot para amenazas balísticas, frente a las cuales dispone de menos alternativas.
La ampliación del suministro avanza mediante contratos distintos. Raytheon firmó en abril de 2026 un acuerdo de $3 700 000 000 para interceptores GEM-T destinados a Ucrania, con participación prevista de la instalación COMLOG en Alemania. Lockheed Martin elevó su producción anual de PAC-3 MSE de unos 500 misiles en 2024 a 620 en 2025. La infraestructura de reparación prevista por la DLA complementará estas medidas al acortar las interrupciones que provocan las averías en los componentes de las baterías Patriot.










