El Ejército de Estados Unidos inició pruebas de desarrollo del sistema LP-CROWS en el obús autopropulsado M109A7 Paladin y en el vehículo de municionamiento M992A3 en el Polígono de Pruebas de Yuma. La evaluación busca determinar si una estación de armas remota de perfil bajo puede operar de forma fiable en plataformas de artillería y permitir a las tripulaciones detectar y enfrentar amenazas desde el interior del vehículo.
El LP-CROWS deriva de la estación remota CROWS, empleada para operar armamento desde posiciones protegidas dentro de vehículos blindados. En esta configuración, el sistema incorpora un perfil más reducido, sensores mejorados y modificaciones estructurales destinadas a soportar las condiciones propias del Paladin, especialmente el retroceso, la vibración y la sobrepresión generada por el cañón de 155 milímetros.
El Ejército de Estados Unidos prueba el LP-CROWS en el M109A7 Paladin y el M992A3 para evaluar una estación remota de bajo perfil capaz de operar desde el interior del vehículo.
La integración no se limita a sustituir un puesto manual por una estación remota. El Ejército evalúa también la posibilidad de añadir capacidades contra pequeños sistemas aéreos no tripulados mediante la incorporación de radar a la arquitectura CROWS. De validarse, las dotaciones de artillería podrían contar con un medio orgánico para detectar y neutralizar drones ligeros durante desplazamientos, operaciones de fuego o tareas de reabastecimiento.
El M109A7 plantea exigencias particulares para cualquier equipo instalado en su estructura. Versiones anteriores de CROWS presentaban problemas de tamaño, transporte y supervivencia en el entorno del obús. La variante LP-CROWS fue rediseñada para reducir su altura y aumentar su resistencia, dos condiciones necesarias para operar en una plataforma sometida a disparos repetidos de artillería.
Pruebas en Yuma con tripulaciones de artillería
Las pruebas en Yuma incluyen la evaluación del comportamiento del sistema durante la carga y el disparo del arma principal, así como su empleo en escenarios operativos con soldados del 4.º Batallón del 1.er Regimiento de Artillería de Campaña, con base en Fort Bliss, y personal de Fort Sill. Las tripulaciones participaron en ejercicios de búsqueda, identificación y ataque de blancos, además de aportar observaciones sobre el uso del sistema desde el interior del vehículo.
Para las dotaciones del Paladin, el cambio es relevante: el armamento defensivo pasaría de una operación manual y expuesta a un control protegido mediante sensores y una estación estabilizada. El programa contempla además pruebas de resistencia y kilometraje para comprobar el desempeño de la instalación durante conducción prolongada, fuego y despliegues sobre terreno exigente.
La evaluación del LP-CROWS apunta a mejorar la supervivencia de la artillería autopropulsada frente a amenazas de corto alcance y drones pequeños, dos riesgos que afectan directamente a vehículos que deben moverse, disparar y reabastecerse cerca del frente. La decisión dependerá de la fiabilidad del sistema en el entorno mecánico y operativo del Paladin.