El avión modificado probará sensores, tecnología de guerra electrónica y radar para el caza GCAP, clave del programa FCAS británico.
Detalles sobre el Boeing 757 “Excalibur”
- Avances del Boeing 757 “Excalibur” en pruebas tecnológicas
- Historia del fuselaje y adquisición por 2Excel
- Proyección del GCAP y colaboración internacional
- Perspectiva a largo plazo para el Excalibur
- Vuelos recientes y trayectoria destacada del Excalibur
- Avances previos en plataformas de prueba en el Reino Unido
- Pruebas recientes y futuro de los bancos de pruebas
- El rol futuro de los aviones de prueba
- Preguntas frecuentes sobre el Boeing 757 “Excalibur” y el programa GCAP
Avances del Boeing 757 “Excalibur” en pruebas tecnológicas
El banco de pruebas del Boeing 757, conocido como “Excalibur”, ha sido transformado para su uso en el desarrollo de tecnologías destinadas al programa Sistema Aéreo de Combate Futuro (FCAS) del Reino Unido. Este proyecto incluye el caza del Programa Aéreo de Combate Global (GCAP) como una de sus piezas centrales. Las pruebas iniciales confirmaron que las cápsulas instaladas en el fuselaje son seguras para el vuelo y pueden albergar sensores, tecnología de guerra electrónica y sistemas de comunicación.
Las siguientes modificaciones incluirán la instalación de un morro simulado diseñado específicamente para replicar la estructura del caza GCAP. Esto permitirá realizar pruebas de radar avanzadas, posicionando al Excalibur como una herramienta clave en el diseño del futuro avión de combate. Asimismo, se planea añadir carenados en los laterales de la cabina y cápsulas adicionales en las alas, expandiendo su funcionalidad.
Detalles clave sobre la transformación del Excalibur
- Las cápsulas instaladas ya han sido certificadas para pruebas en vuelo.
- El morro simulado facilitará pruebas de radar para el caza GCAP.
- Posible incorporación de carenados y cápsulas en alas y cabina.
- La aeronave desempeñará un papel crucial en el programa FCAS.
Historia del fuselaje y adquisición por 2Excel
El fuselaje, operado por la empresa británica 2Excel, tiene su base en las instalaciones de Boscombe Down, conocidas por albergar unidades de pruebas de aviación militar y la Empire Test Pilots’ School (ETPS). Antes de convertirse en el Excalibur, este Boeing 757 perteneció a Titan Airways con el registro G-POWH, prestando servicio en vuelos chárter y operaciones para equipos de fútbol. También tuvo una extensa trayectoria con aerolíneas como Atlasjet, Ethiopian Airlines, Iberia y Saudi Arabian Airlines.

En 2023, el avión llegó a Boscombe Down para iniciar su transformación. Posteriormente, 2Excel adquirió un segundo Boeing 757, G-BYAW, que fue desmantelado por completo para crear un gemelo digital con la misma estructura y peso que el modelo físico, maximizando la precisión de las pruebas.
Proyección del GCAP y colaboración internacional
El Excalibur, aunque es un proyecto desarrollado y operado en el Reino Unido, tiene potencial para convertirse en una iniciativa colaborativa a medida que avance el diseño del GCAP. Esto beneficiará a los socios del programa, que incluye a Japón e Italia.
El caza GCAP, producto de la integración de los proyectos británico-italiano Tempest y japonés FX, está programado para entrar en servicio a mediados de la década de 2030. Según los planes actuales, se espera que un prototipo esté listo para volar antes de que termine esta década.
Características principales del caza GCAP
- Plataforma de sexta generación con capacidad de operar junto a drones y sistemas tripulados.
- Sensores avanzados e integración de sistemas adaptables de armas.
- Software de arquitectura abierta para facilitar actualizaciones rápidas.
- Red avanzada para cooperación en tiempo real con múltiples sistemas.
Perspectiva a largo plazo para el Excalibur
La aeronave seguirá desempeñando un papel crucial en el desarrollo del GCAP, que será clave para la defensa futura. Con su avanzada tecnología y capacidad de simulación, el Excalibur ayudará a acelerar la implementación de las capacidades del caza de sexta generación.

El Excalibur es un ejemplo destacado de cómo la colaboración entre sectores civiles y militares puede impulsar innovaciones tecnológicas esenciales para la seguridad y defensa.
Vuelos recientes y trayectoria destacada del Excalibur
Recientemente, los entusiastas de la aviación tuvieron la oportunidad de observar al Excalibur 757, que realizó vuelos de prueba con sus nuevas carcasas. El 3 de diciembre de 2024, completó su vuelo más largo hasta la fecha, viajando a Cornwall, en el suroeste de Inglaterra. Durante el recorrido, el avión describió un patrón notable frente a la costa de Portland, Dorset.
Esta aeronave no representa el primer esfuerzo del Reino Unido en el uso de aviones de prueba para avanzar en plataformas de combate futuras. Aunque aviones como el Catfish o el Lockheed Martin CATbird en Estados Unidos han acaparado más atención, las plataformas británicas han sido fundamentales para el desarrollo de diversos sistemas aeronáuticos.
Otros hitos en los programas británicos de aviones de prueba
- El BAC 1-11 ZE433 fue una plataforma clave para probar radares como el Blue Vixen y el CAPTOR desde la década de 1980.
- La Marina Real modificó un HS125 para pruebas de radar Blue Vixen en misiones específicas.
- En 2023, el Avro RJ100 G-ETPL fue utilizado para pruebas de radar y sensores.
- Incluso helicópteros como el Sea King se adaptaron para ensayos de radares SeaSpray y Blue Kestrel.
Avances previos en plataformas de prueba en el Reino Unido
El BAC 1-11, en particular el modelo ZE433, destacó como una plataforma de pruebas de radar y aviónica durante varias décadas. Inicialmente utilizado para evaluar el radar Blue Vixen destinado al Sea Harrier FA2, posteriormente fue adaptado para probar el radar CAPTOR del Eurofighter Typhoon. Este modelo fue solo uno de varios BAC 1-11 utilizados para proyectos militares británicos.

Otras variantes del BAC 1-11, como el XX105, probaron tecnologías tempranas de aterrizaje automático y cabinas digitales. El XX919, por su parte, se dedicó al desarrollo de sistemas de comunicaciones por satélite. Una versión notable, el ZH763, se convirtió en un laboratorio de vuelo, realizando experimentos como el control remoto desde un Tornado que lo acompañaba, un precursor directo de las tecnologías actuales de vehículos no tripulados (UCAV).
Pruebas recientes y futuro de los bancos de pruebas
En los últimos años, otros aviones también han servido como plataformas de ensayo. En 2023, el cuatrirreactor Avro RJ100 G-ETPL, equipado con un radomo de estilo caza en el morro, fue empleado por la empresa de investigación Qinetiq para probar radares y sensores. Este avión, cuyo diseño recuerda al Eurofighter Typhoon, tiene un enfoque distinto al del Excalibur, que está orientado al desarrollo del GCAP.

Incluso en plataformas no convencionales, como helicópteros militares, se realizaron pruebas significativas. Los Sea Kings de la Marina Real fueron adaptados para evaluar el radar SeaSpray del Westland Lynx y el radar Blue Kestrel del AgustaWestland Merlin. Estos experimentos subrayan la versatilidad y la innovación británica en pruebas aeronáuticas.
Impacto de la tecnología digital en pruebas aeronáuticas
- El uso de simulaciones digitales ha reducido la necesidad de modificar aviones reales.
- Sin embargo, los aviones de prueba siguen siendo esenciales para desarrollos complejos.
- La colaboración entre plataformas físicas y virtuales acelera la innovación.
El rol futuro de los aviones de prueba
A pesar del avance de las simulaciones virtuales, los aviones de prueba continúan siendo indispensables para validar sistemas complejos y tecnologías en desarrollo. Esto asegura un largo futuro para proyectos como el Excalibur y otras plataformas similares.
Para los seguidores de estas iniciativas, la permanencia de aviones de prueba representa una oportunidad constante para presenciar avances tecnológicos de primera mano, mientras el Reino Unido sigue liderando en innovación aeronáutica.
Preguntas frecuentes sobre el Boeing 757 “Excalibur” y el programa GCAP
El Boeing 757 “Excalibur” actúa como banco de pruebas para desarrollar sensores, sistemas de guerra electrónica y tecnología de radar avanzada para el futuro caza del programa GCAP. Su diseño incluye cápsulas y modificaciones específicas que facilitan pruebas esenciales.
El “Excalibur” evalúa sensores avanzados, sistemas de comunicación y tecnología de guerra electrónica. Próximamente se utilizará para probar un radar diseñado específicamente para el caza GCAP.
El morro simulado replica el diseño propuesto del caza GCAP para probar su sistema de radar y evaluar su integración en un entorno operativo antes de su implementación.
Boscombe Down es una base clave del Reino Unido para pruebas de aviación militar. Aquí se realizan evaluaciones avanzadas de los sistemas del “Excalibur”, aprovechando sus instalaciones especializadas.
El GCAP combina el programa Tempest del Reino Unido con el japonés FX, desarrollando un caza de sexta generación con tecnología avanzada para entrar en servicio a mediados de la década de 2030.
El caza GCAP integrará sensores avanzados, software de arquitectura abierta y capacidad para operar en red con UCAVs, ofreciendo superioridad en combate moderno.
El Reino Unido ha utilizado aviones como el BAC 1-11 y el HS125 modificados para probar tecnologías de radar, aviónica y comunicaciones, siendo cruciales en desarrollos como el radar del Eurofighter Typhoon.
El BAC 1-11 probó tecnologías como el radar Blue Vixen y CAPTOR, sistemas de comunicación por satélite y experimentos de control remoto, allanando el camino para tecnologías actuales.
El Avro RJ100 de Qinetiq, modificado con un radomo de caza, se utilizó en 2023 para pruebas de radar y sensores, contribuyendo al desarrollo del Typhoon y otras plataformas.
Aunque las simulaciones virtuales avanzan, los aviones de prueba como el “Excalibur” siguen siendo esenciales para validar tecnologías en condiciones reales antes de su implementación final.