El C-2A Greyhound de la Armada de Estados Unidos realizó su último despegue desde un portaaviones y cerró así seis décadas de operaciones en la misión de transporte a bordo de portaaviones (COD), que será asumida por el nuevo CMV-22B Osprey. Los últimos apontajes con cable de frenado y lanzamientos con catapulta tuvieron lugar el 25 de junio de 2026, durante el ejercicio de flota FLEETEX 250.
La última misión en el mar estuvo a cargo de dos C-2A Greyhound pertenecientes a los “Rawhides” del Escuadrón 40 de Apoyo Logístico de la Flota, desplegados desde el portaaviones USS Nimitz (CVN 68). Ambas aeronaves volaron hacia el buque y regresaron con el vicealmirante Doug Perry, comandante de la 2.ª Flota de Estados Unidos, y otros pasajeros, en el marco de una visita de honor a bordo.
El C-2A Greyhound cerró sus operaciones desde portaaviones con sus últimos apontajes con cable de frenado y lanzamientos con catapulta el 25 de junio de 2026, durante FLEETEX 250.
En las fotografías tomadas sobre la cubierta también se observaban los dos Greyhound junto al prototipo de pruebas T1 del MQ-25 y cuatro F/A-18E Super Hornet. Aunque el C-2 continuará en vuelo hasta finales de este año, cuando se complete su baja del servicio, aquel lanzamiento con catapulta marcó su última operación desde un portaaviones.

La fecha también señaló el cierre histórico de los aterrizajes con cable de frenado y los lanzamientos con catapulta para la misión COD, no solo para el C-2. Al tratarse de una aeronave de rotores basculantes, el CMV-22B no necesitará catapultas ni cables de frenado para operar desde la cubierta de vuelo de un portaaviones.
Seis décadas de transporte embarcado con el C-2A Greyhound
Durante seis décadas, el Grumman C-2A Greyhound sirvió como plataforma especializada de transporte a bordo de portaaviones de la Armada de Estados Unidos. En ese periodo se consolidó como un enlace logístico esencial entre las bases en tierra y los grupos de ataque de portaaviones desplegados en el mar.
El C-2 procede del E-2 Hawkeye, del que fue derivado en la década de 1960. Ambos modelos comparten alas, motores y la característica configuración de cola. Más allá de la ausencia de la cúpula del radar, la principal diferencia del C-2 radica en su fuselaje ensanchado, equipado con una rampa de carga trasera.
Fair winds and following seas to the crews of the Greyhound.
— Glenn Mallo (@Glenn_Mallo) June 30, 2026
“No glory in the cargo. No mission without it.”https://t.co/BiFUdlbLQ1 https://t.co/PfeLqF9mbS pic.twitter.com/ik3S9D7BeM
Esa configuración le permitía transportar pasajeros, correo, carga prioritaria y repuestos críticos. El C-2A voló por primera vez en 1964 y entró en servicio operativo en 1966, como sustituto del C-1 Trader, propulsado por motores de pistón.
Su capacidad para trasladar equipos de necesidad urgente convirtió rápidamente al C-2 en un elemento indispensable de las operaciones embarcadas. La flota de Greyhound fue sometida a una primera revisión en 1973 y, en 1984, se encargaron nuevos C-2A bajo la denominación “Reprocured C-2A” o “C-2A(R)”.
A comienzos de la década de 2000, estos aparatos pasaron por un Programa de Ampliación de la Vida Útil (SLEP), que elevó su límite operativo de 10.000 horas, o 15.000 aterrizajes en portaaviones, a 15.000 horas o 36.000 aterrizajes. El programa incluyó además refuerzos estructurales en el ala central, la instalación de la hélice NP2000 de ocho palas y mejoras en la aviónica.

Estas actualizaciones buscaban mantener al Greyhound en servicio hasta 2027. Sin embargo, el último vuelo desde un portaaviones, efectuado el 25 de junio de 2026, marca el final del transporte embarcado con aeronaves de ala fija, ya que la misión queda ahora en manos de plataformas de ala giratoria.
El CMV-22B Osprey asume la misión COD
El V-22B Osprey fue elegido en 2015 para sustituir al C-2A Greyhound como aeronave COD de la Armada de Estados Unidos, y un año después recibió la designación CMV-22B. La decisión supuso un cambio sustancial en la logística de la flota, al pasar de una solución basada en aeronaves de ala fija a otra apoyada en plataformas de ala giratoria.
En lugar de depender de catapultas y recuperaciones con cable de frenado, el convertiplano puede despegar y aterrizar verticalmente. Esta capacidad ofrece mayor flexibilidad a la misión COD, ya que el CMV-22B podría transportar personal y carga por todo el grupo de ataque del portaaviones, sin quedar limitado al propio buque.
El CMV-22B deriva del MV-22B del Cuerpo de Marines, aunque incorpora modificaciones específicas para la misión COD. Las más visibles son los depósitos de combustible ampliados, instalados tanto en las alas como en los sponsons delanteros, que elevan el alcance sin repostaje de la aeronave a unas 1.150 millas náuticas.
Entre los demás cambios figuran comunicaciones más allá del alcance visual, equipos mejorados para la manipulación de carga y un sistema de megafonía en la cabina. Un punto clave es que la aeronave está diseñada para transportar internamente el motor Pratt & Whitney F135 del F-35C Lightning II, una capacidad que el C-2 no tenía porque ese motor era demasiado grande para su compartimento de carga.

El CMV-22B realizó su primer vuelo en diciembre de 2019 y, en noviembre de 2020, completó sus primeros aterrizajes y despegues a bordo del portaaviones USS Carl Vinson (CVN 70). La aeronave alcanzó la capacidad operativa inicial (IOC) en diciembre de 2021.
Más adelante, la Armada creó escuadrones multimisión de logística de flota (VRM) específicos en las costas oeste y este de Estados Unidos, conforme el Osprey asumía de manera progresiva la misión COD del Greyhound. La transición, sin embargo, no ha estado libre de dificultades.
Tras la inmovilización de toda la flota de V-22 por el accidente mortal de un CV-22 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos frente a las costas de Japón a finales de 2023, la Armada tuvo que reforzar el último escuadrón de C-2A para cubrir las necesidades de la misión COD. Al mismo tiempo, las pruebas operativas evidenciaron problemas de fiabilidad y mantenibilidad que el servicio ha seguido corrigiendo a medida que la plataforma madura.