El nuevo retraso del Tejas Mk2 agrava dudas sobre plazos, costos y producción local, y refuerza el peso de programas rusos en la flota india.
El primer vuelo del Tejas Mk2 vuelve a alejarse por fallas críticas
Con dos años más de demora para su primer vuelo, el programa Tejas Mk2 sufrió otro revés dentro de una trayectoria marcada por aplazamientos graves desde su origen. Aunque el Consejo de Defensa de India aprobó el proyecto a finales de 2022, la asignación efectiva de recursos no avanzó entonces y la cooperación internacional pendiente tampoco quedó cerrada. Ambos procesos pasaron a finales de 2023, según informaron medios locales.
Frente al Tejas Mk1 ya operativo, la nueva variante eleva de forma clara la ambición técnica del programa, porque incorpora una célula de mayores dimensiones y un nivel superior de complejidad. El Tejas Mk2 añade canards para mejorar la maniobrabilidad y reemplaza el motor F404 de la versión anterior por un F414 más potente, suministrado por Estados Unidos. Esa combinación lo sitúa en una categoría bastante más exigente para el desarrollo y la integración.
La cuestión del motor añadió otra fuente de incertidumbre cuando General Electric detectó problemas en la cadena de suministro, hecho que retrasó las entregas del F414 previstas para el programa. A partir de ese obstáculo surgió una especulación considerable sobre una posible planta motriz alternativa para el Tejas Mk2. Esa duda afectó un componente decisivo, porque el nuevo avión depende de esa motorización para sostener sus mejoras de desempeño respecto del modelo previo.

Junto con esas dificultades, el programa debe cumplir una exigencia industrial especialmente compleja: al menos el 80 por ciento de las piezas del nuevo caza debe fabricarse en India. Esa meta resulta difícil dentro de una base industrial limitada y en un contexto donde los programas nacionales acumulan demoras prolongadas. La presión por alcanzar ese nivel de producción local añade riesgo técnico y logístico a una aeronave que ya enfrenta varios frentes abiertos.
Factores que presionan el desarrollo del Tejas Mk2
- El primer vuelo del Tejas Mk2 se retrasó dos años pese a la aprobación oficial de finales de 2022.
- La asignación de recursos y la cooperación internacional pendiente solo pasaron a finales de 2023.
- El motor F414 sufrió retrasos por problemas en la cadena de suministro detectados por General Electric.
- El programa exige fabricar en India al menos el 80 por ciento de las piezas del nuevo caza.
El Tejas Mk2 busca apoyar al Su-30MKI dentro de la flota india
Dentro de la estructura de combate de India, el Tejas Mk2 está previsto como complemento ligero del Su-30MKI de generación 4+, que hoy constituye el núcleo principal de la flota. Frente al caza pesado de origen ruso, el nuevo Tejas será mucho más pequeño y dispondrá de menos de la mitad de la potencia de motor. A cambio, ofrecerá menores necesidades de mantenimiento y costos operativos sensiblemente más bajos para la Fuerza Aérea India.
A pesar del historial de demoras, India mantuvo su apuesta por la familia Tejas y en septiembre de 2025 firmó el mayor contrato de adquisición de toda la historia del programa. El ministerio de Defensa encargó 97 cazas ligeros Tejas Mk1A por $7.000 millones. Las entregas de esos aparatos están previstas entre 2027 y 2028, mientras esa variante incorpora una aviónica algo mejorada respecto de los modelos anteriores ya conocidos.

Sin embargo, el prolongado desarrollo del Tejas sigue afectando la imagen general del proyecto porque, después de casi 40 años de existencia, el caza todavía no entró en servicio en cantidades significativas. Su primer vuelo tuvo lugar el 4 de enero de 2001, también después de fuertes retrasos. La entrada en servicio llegó solo 18 años más tarde, en febrero de 2019, y además con números limitados que no alteraron de forma decisiva la estructura de la flota.
También el costo ha sido objeto de cuestionamientos reiterados, ya que el Tejas ronda los $72 millones por unidad. Esa cifra ha alimentado dudas persistentes sobre su relación costo-beneficio, sobre todo cuando se la compara con la lentitud del programa y con el nivel de capacidades que ofrece. Para una fuerza aérea que necesita renovar medios con rapidez, el precio terminó ligado a la discusión sobre utilidad real y oportunidad estratégica.
Los tropiezos del Tejas refuerzan el espacio de los cazas rusos
Aunque el Tejas Mk2 es uno de varios programas de cazas en marcha en India, se distingue como el más conservador en términos de potencial de combate dentro del conjunto actual. Mientras esa plataforma suma nuevas dificultades, Nueva Delhi avanza a la vez en otros proyectos de modernización y adquisición con un perfil mucho más ambicioso. Esa diferencia aumenta la presión sobre un desarrollo nacional que no logra estabilizar plazos ni despejar dudas industriales.
En febrero de 2026 quedó confirmado que el ministerio de Defensa seguía adelante con un plan de modernización integral para los cazas pesados Su-30MKI con asistencia rusa. La primera fase se concentrará en 84 de los más de 270 aparatos en servicio e incorporará una amplia gama de nuevos subsistemas. Ese diseño es considerado una plataforma con gran margen de mejora futura, incluso con tecnologías asociadas a la quinta generación.

Al mismo tiempo, India continuó el examen de una posible incorporación de un caza ruso más avanzado. Después de que en febrero de 2025 se confirmara el estudio de un acuerdo de producción bajo licencia del Su-57 de quinta generación, el ministerio de Defensa indio informó en enero de 2026 que esas conversaciones habían alcanzado una fase técnica avanzada. Según esa información, Rusia ofreció incluso acceso completo al código fuente dentro de un eventual acuerdo.
India desarrolla además su propio caza de quinta generación por medio del programa AMCA, pero no se espera que ese esfuerzo permita una entrada en servicio antes de alrededor de 2040. Bajo ese horizonte, los problemas que frenan los programas nacionales elevan todavía más el atractivo de los cazas rusos avanzados. Esas plataformas podrían incorporarse en plazos mucho más rápidos que los desarrollos locales, con efectos directos sobre las decisiones futuras de la Fuerza Aérea India.