La Agencia Shenyang Aircraft Corporation, filial de AVIC, confirmó el 28 de septiembre de 2025, a través de la emisora estatal china, la sección transversal radar del caza furtivo J-35. La cifra, inferior al tamaño de una palma humana, quedó situada en un intervalo de 10 a 100 centímetros cuadrados, por debajo del valor atribuido al Su-57 ruso y en paridad estadística con la familia F-35 estadounidense.
El anuncio se emitió desde Pekín seis días después de que la Marina del Ejército Popular de Liberación confirmara el primer lanzamiento del aparato mediante catapulta electromagnética desde el portaaviones Fujian. Con ello, la República Popular China divulgó por primera vez de forma pública un parámetro de furtividad que hasta entonces se había tratado como secreto de Estado, lo que modificó la jerarquía declarada de los cazas de quinta generación.
La divulgación quedó vinculada a dos hitos operativos, ya que el 22 de septiembre de 2025 el Ejército Popular de Liberación difundió imágenes del Fujian, tercer portaaviones chino y primero equipado con sistema electromagnético. En esas imágenes, el J-35 en su variante embarcada apareció junto al caza pesado J-15T y al avión de alerta temprana KJ-600 durante despegues asistidos y aterrizajes con cable.
Seis días más tarde, el instituto de diseño Shenyang, integrado en la Aviation Industry Corporation of China, publicó los parámetros técnicos del aparato: peso máximo al despegue cercano a las 30 toneladas, dos motores de empuje medio desarrollados por completo en China, bodegas internas de armamento y un recubrimiento de metamateriales que la industria nacional describió como exclusivo.

La comparación con el Su-57 Felon quedó definida por las características declaradas del diseño. El caza ruso, desarrollado por Sukhoi dentro del programa PAK-FA y operativo desde 2020 con motor Saturn AL-41F1, incorpora tomas de aire con componentes visibles del compresor, empuje vectorial y un fuselaje de mayores dimensiones, con 20 metros de longitud y 14 de envergadura.
Esas características priorizan la maniobrabilidad y la velocidad supersónica sostenida, con cifras registradas por encima de Mach 2, pero también elevan la firma radar frente a configuraciones optimizadas para la baja observabilidad. El J-35A, con 17 metros de longitud y 11,5 metros de envergadura, incorpora tomas de aire sin desviador, bordes serrados en los paneles de acceso, estabilizadores verticales inclinados, superficies integradas y el recubrimiento de metamateriales desarrollado por Shenyang.
Wang Ya’nan, director de la revista Conocimiento Aeroespacial de Pekín, situó la cifra declarada en un rango equivalente al de un gorrión y la calificó de nivel mundial. Antes de esa valoración, Wang Yongqing, diseñador jefe del Instituto de Diseño e Investigación de Aeronaves de Shenyang, había explicado en una entrevista que la familia J-35 comparte sensores, aviónica y sistemas de a bordo entre variantes. Según esa explicación, el programa reproduce la lógica modular del F-35 estadounidense y se aparta de la trayectoria del Su-57, cuya producción ha permanecido limitada a un único modelo operativo y a un número reducido de células entregadas.
La secuencia de entregas y ensayos completa ese desarrollo. El prototipo inicial, con matrícula 350001, realizó su primer vuelo el 29 de octubre de 2021 con motores WS-21. Después, en noviembre de 2024, la variante J-35A apareció públicamente en el salón aeronáutico de Zhuhai. Más tarde, en septiembre de 2025, la variante naval llevó a cabo los primeros ensayos con catapulta electromagnética desde el Fujian.
En noviembre de 2025, la Corporación de Importación y Exportación de Aerotecnología Nacional de China exhibió un J-35 en configuración estática en el Dubai Airshow. Esa exhibición coincidió con la presencia en el mismo evento de un Su-57 y un F-35.

El 9 de enero de 2026, Shenyang Aircraft Corporation difundió imágenes de una célula J-35 con pintura de imprimación verde durante el primer vuelo del año, mientras una segunda célula permanecía estacionada en la misma fase. Esa coincidencia apuntó a una transición desde los prototipos hacia la producción en serie.
En esas mismas fechas también aparecieron datos sobre la infraestructura industrial. La nueva planta de ensamblaje final de Shenyang, situada en la provincia de Liaoning dentro del complejo denominado Ciudad Aeroespacial de Shenyang y respaldada por una inversión de 8.600 millones de yuanes, entró en funcionamiento a mediados de 2025. La corporación anunció además el objetivo de duplicar la producción total de aeronaves en un plazo de tres a cinco años.
A partir de esa ampliación industrial, portavoces chinos citados en foros abiertos mencionaron un ritmo potencial cercano a 50 unidades anuales. Si esa capacidad se mantiene, la Marina china podría completar grupos aéreos embarcados en plazos inferiores a los registrados por el programa ruso.
El arsenal asociado al aparato intensifica la comparación. El J-35 opera con misiles aire-aire PL-15 de alcance medio y guiado radar activo, así como con el emergente PL-21 de largo alcance. La combinación de esas armas con la firma radar declarada delimita una capacidad de primer disparo frente a adversarios de cuarta y quinta generación.

El Su-57, equipado con el misil K-77M y con previsiones de integrar el R-37M hipersónico, mantiene ventajas en peso de salva y alcance declarado. Sin embargo, el programa acumula retrasos en la integración del motor Izdeliye-30 y una producción limitada por las restricciones industriales derivadas de la guerra en Ucrania.
La República Popular China pasó a una fase exportadora en febrero de 2026 con la presentación del J-35A en el salón aeronáutico de Singapur, donde la aviación militar china desplegó también cazas J-10C con reabastecimiento en vuelo hasta la sede del evento.
A partir de esa presentación, el aparato quedó definido como una alternativa de menor coste frente al F-35 Lightning II, y la cifra de sección transversal radar difundida cuatro meses antes pasó a ocupar un lugar central en esa argumentación.
Ese mismo mes, la aviación naval china realizó nuevos vuelos de aceptación de las variantes J-35A y J-35B. Esta última incorpora un tren de nariz de rueda doble compatible con la catapulta electromagnética del Fujian. Ambos aparatos están destinados a permanecer en servicio como plataformas de reemplazo frente al J-15T y al J-10C hasta las décadas de 2040 y 2050.