Brasil alcanzó un nuevo hito en su programa de aviación de combate con el primer vuelo de un Gripen E construido por Embraer. El caza F-39E, identificado con el número 4109, despegó el 6 de octubre de 2026 a las 10:21, hora local, desde Gavião Peixoto, en el estado de São Paulo. Se trata del primer avión de este modelo fabricado fuera de Suecia, país de origen del diseño de Saab.
La operación tuvo carácter de prueba de aceptación de producción, una etapa destinada a comprobar que el aparato cumple los requisitos antes de su incorporación al servicio. Jakob Högberg, piloto jefe de pruebas de Saab, estuvo a los mandos durante el vuelo inicial. Los equipos técnicos examinaron el funcionamiento de los sistemas fundamentales y las características de vuelo, cuyos resultados servirán para preparar las verificaciones posteriores.
La fabricación brasileña forma parte del contrato de $4 500 000 000 suscrito en 2014 para adquirir 36 Gripen. El pedido comprende 28 F-39E monoplaza y ocho F-39F biplaza. De ese total, 15 cazas deben salir de la planta de Embraer en Gavião Peixoto. La instalación alberga también el Centro de Pruebas de Vuelo Gripen y representa la única línea de producción de cazas supersónicos de América del Sur.
La aeronave 4109 todavía deberá completar el proceso de certificación y la etapa final de fabricación antes de su entrega a la Fuerza Aérea Brasileña (FAB). Su destino previsto es la Base Aérea de Anápolis, en Goiás, donde se incorporará al Primer Grupo de defensa antiaérea. Esta unidad opera actualmente diez cazas Gripen.
El vuelo fue organizado y ejecutado por ingenieros de Embraer con asistencia de Saab, dentro del programa de transferencia tecnológica acordado con Brasil. Para la compañía sueca, la capacidad de fabricar y probar el caza en territorio brasileño demuestra el grado de desarrollo industrial alcanzado por la colaboración. Su responsable del área aeronáutica, Marcus Wandt, destacó que esta cooperación también prepara el terreno para futuros trabajos sobre el Gripen en Brasil.
Bosco da Costa Junior, presidente y director ejecutivo de Embraer, relacionó el resultado con la decisión de la FAB de combinar adquisición de aeronaves, participación industrial nacional y formación de capacidades técnicas a largo plazo. El ejecutivo considera que esa estrategia refuerza la posición de Brasil ante otros programas aeroespaciales y de defensa de alta complejidad.

El estreno del F-39E de fabricación nacional llega después de otro avance en el programa: el 28 de agosto de 2026 efectuó su primer vuelo el Gripen F, la versión biplaza del caza. En aquella ocasión, Högberg compartió la cabina con el teniente coronel aviador Abdon de Rezende Vasconcelos, piloto de pruebas de la FAB. Brasil es el cliente de lanzamiento de esta variante.
La integración del Gripen en el país también incluye ensayos de armamento y de apoyo aéreo. Un caza brasileño realizó en Brasil una prueba de disparo real del misil aire-aire Meteor, diseñado para combates más allá del alcance visual. Además, el modelo recibió autorización para reabastecerse en vuelo desde el avión de transporte y cisterna Embraer KC-390 Millennium.
Pese a estos avances técnicos e industriales, el programa acumula retrasos. Un balance publicado el 1 de octubre situaba su ejecución en aproximadamente un tercio de la flota prevista y calculaba que solo cuatro aeronaves serían entregadas durante 2027. El proyecto presupuestario asigna $855 000 000 a la FAB, de los cuales alrededor del 70 % corresponde al Gripen. La continuidad de las entregas dependerá del desarrollo de un programa que ya cuenta con producción local, pero aún debe completar buena parte de la flota contratada.










