Chemezov afirma que los cazas rusos Su-57 evitan radares y sistemas de guerra electrónica durante operaciones en Ucrania según evaluaciones de las fuerzas aeroespaciales.
Despliegue y evolución del empleo del Su-57 en la guerra de Ucrania
El despliegue del Su-57 comenzó en febrero de 2022, después de la invasión rusa. En la fase inicial, la fuerza operó desde espacio aéreo ruso y realizó lanzamientos de Kh-59M2 y R-37M a más de 200–300 kilómetros para quedar fuera del alcance de S-300 y Patriot. En junio de 2022, cuatro aparatos actuaron en red para supresión antiaérea y, según declaraciones, mantuvieron baja observabilidad. El Reino Unido evaluó uso a distancia desde junio.
Con el avance de la guerra, las misiones se acercaron. En febrero de 2024, un Su-57, escoltado por dos Su-35, lanzó un Kh-69 desde el óblast de Lugansk contra objetivos ucranianos. En mayo de 2024, crecieron los ataques desde Kursk, Bryansk y Lugansk ocupado con misiles Kh-69. En julio de 2024, la fuerza integró drones como armamento. El 5 de octubre de 2024, un Su-57 derribó un S-70 Okhotnik-B fuera de control durante una prueba.
En agosto de 2025, fuentes ucranianas informaron despliegue de formaciones completas del Su-57 en operaciones regulares de combate, integradas en ataques profundos dentro de territorio ucraniano. En esas formaciones, algunos aparatos proporcionan cobertura aérea con R-77M, mientras otros ejecutan ataques de precisión con Kh-69 o bombas guiadas. Además, el Su-57 asume tareas de inteligencia electrónica y de mando y control, con aporte de datos en tiempo real y coordinación de otras aeronaves.

En diciembre de 2022, cinco Su-57 se desplegaron en la base de Akhtubinsk, a unos 500 kilómetros de Ucrania, con apoyo a operaciones sin entrar en espacio aéreo enemigo. El empleo amplió funciones aire-aire y aire-tierra desde octubre de 2022, con reclamaciones de derribos de un Su-27 y un Su-24 mediante R-37M a distancias muy elevadas. El ministerio de Defensa del Reino Unido situó ese patrón como uso probable desde al menos junio de 2022.
Datos clave del Su-57: especificaciones y sensores
- Longitud 20,1 m; envergadura 14,1 m; peso máximo al despegue ~35.000 kg; alcance con combustible interno ~3.500 km.
- Fuselaje de integración aerodinámica, bodegas internas y superficies anguladas; materiales absorbentes; sección de radar estimada entre 0,1 y 1 m².
- Motores AL-41F1 con empuje vectorial tridimensional; crucero supersónico sin postcombustión hasta Mach 1,6 y velocidad máxima Mach 2,0.
- Radar AESA N036 Byelka con seguimiento de hasta 60 objetivos y enganches a más de 400 km; matrices en banda L, búsqueda y seguimiento infrarrojo, medidas de apoyo electrónico pasivas y visor en casco con fusión.
Supervivencia, elusión de defensas y resultados observados en combate
El Su-57 operó frente a una defensa antiaérea ucraniana de alta densidad que combina sistemas soviéticos, sensores occidentales, apoyo de guerra electrónica e inteligencia de socios de la OTAN. Su conjunto de supervivencia, basado en baja observabilidad, guerra electrónica y fusión de sensores, mostró resistencia ante redes modernas orientadas a contrarrestar aeronaves furtivas. Las operaciones en Ucrania ofrecieron evaluación en combate real frente a cobertura de radar estratificada y ante intentos de interferencia con adaptación táctica.
En ese contexto, Sergey Chemezov afirmó que el Su-57 elude con eficacia radares y sistemas de guerra electrónica. Indicó además que los pilotos mantienen una valoración positiva y constante en condiciones de guerra. Según el planteamiento expuesto, la baja observabilidad en el aspecto frontal permite operar más cerca de la línea del frente que aeronaves de cuarta generación, sin detección por radares ucranianos, con un nivel de discreción favorable en aproximaciones frontales.

En junio de 2024, fuerzas ucranianas dañaron al menos un Su-57 en la base de Akhtubinsk mediante drones de largo alcance. Imágenes satelitales mostraron efectos de explosión y daños por fuego, y fuentes rusas confirmaron el incidente al atribuir vulnerabilidades a la ausencia de refugios. Kyrylo Budanov sostuvo que un segundo aparato pudo resultar afectado. Hasta diciembre de 2025, no existe reconocimiento público de pérdidas del tipo en combate por parte de Moscú.
El diseño del Su-57 incorpora fuselaje de integración aerodinámica con materiales absorbentes, bodegas internas y superficies anguladas, con sección transversal de radar estimada entre 0,1 y 1 metro cuadrado. Integra el radar AESA N036 Byelka, matrices en banda L, búsqueda y seguimiento infrarrojo, medidas de apoyo electrónico pasivas y visor montado en casco con fusión de sensores. Ese conjunto refuerza la conciencia situacional y complementa la maniobrabilidad que aporta la vectorización de empuje.
Desarrollo, producción y modernizaciones del Su-57 durante la guerra
Las Fuerzas Aeroespaciales Rusas incorporaron el Su-57 tras su primer vuelo de enero de 2010. El desarrollo contó con diez prototipos T-50 de preproducción, aunque no todos alcanzaron operatividad. Las entregas en serie comenzaron en 2022 tras un pedido de 76 unidades, y al menos 18 aparatos se suministraron hasta fin de 2024. En 2025, estimaciones situaron entre 20 y 30 las unidades en servicio, con disponibilidad limitada, pero suficiente para misiones continuadas y ajuste operacional.
En su configuración inicial, el aparato empleó motores AL-41F1 con empuje vectorial tridimensional. Con esa planta, el Su-57 mantiene crucero supersónico sin postcombustión hasta Mach 1,6 y alcanza una velocidad máxima de Mach 2,0. El alcance con combustible interno se sitúa en torno a 3.500 kilómetros. El fuselaje de integración aerodinámica y las bodegas internas reducen firmas al combinar materiales absorbentes y superficies anguladas dentro de un diseño orientado a baja observabilidad.

La retroalimentación derivada de las operaciones en Ucrania impulsó modernizaciones continuas del Su-57. Rostec aplica lecciones de la guerra para ajustar el aparato con actualizaciones de aviónica, sensores, motores y sistemas de armas. Chemezov señaló que el proceso de mejora no se detiene y, durante la operación militar especial, avanza con rapidez porque incorpora observaciones de pilotos en la zona. A partir de ello, introduce ajustes en el equipamiento y vinculó ese ciclo con alta demanda.
En diciembre de 2025, el Su-57 completó su primer vuelo con el nuevo motor de quinta generación Izdeliye 177, desarrollado por la Corporación Unida de Motores. Según Rostec, ofrece 16.000 kilogramos-fuerza en postcombustión, reduce el consumo en todos los modos y aumenta la vida útil con nuevas tecnologías, materiales y soluciones de diseño. La corporación afirmó un 18% más de empuje, menor firma infrarroja y características superiores; las pruebas de vuelo continúan dentro del desarrollo.
Exportaciones, versión Su-57E y estado de pedidos, costos y entregas
Rusia presentó la versión Su-57E en el Salón Aeronáutico de Dubái de 2025, celebrado del 17 al 21 de noviembre, con un prototipo T-50-9 de preproducción que incorpora una pantalla panorámica de cabina. Un modelo a escala mostró toberas de vectorización bidimensional montadas a 32 grados en el plano horizontal, con deflexión de ±15 grados en el plano vertical, y atribuyó reducción de firmas de radar e infrarroja en el aspecto posterior.
El motor Izdeliye 177S, derivado del AL-41F-1 con tecnologías del AL-51F-1, se ofreció como opción para nuevas exportaciones o para actualizaciones de aparatos existentes. Chemezov afirmó que existe una demanda muy elevada de numerosos países por el Su-57E y describió ofertas de producción local y transferencia de tecnología sin restricciones, dirigidas a naciones como India y Emiratos Árabes Unidos dentro de propuestas orientadas a clientes interesados, según sus declaraciones públicas.

Vadim Badekha, jefe de la Corporación Unida de Aeronaves, anunció la entrega de los dos primeros Su-57 a un cliente extranjero no identificado. Según su declaración, los aviones ya realizan servicio de combate y satisfacen al usuario. Argelia aparece mencionada como posible receptor, con entregas iniciadas a finales de 2025, aunque la información pública no identifica al comprador ni confirma oficialmente el destino de esas aeronaves dentro de las fuentes citadas.
Moscú mantiene un pedido de 76 unidades hasta 2027, y las entregas conocidas no superan tres docenas. Las sanciones complican la logística de componentes de aviónica. Hasta diciembre de 2025, no existen avistamientos confirmados del Su-57 en Ucrania, aunque el ministerio de Defensa británico sostuvo en 2023 su uso para lanzar misiles a distancia. El costo supera 500.000 millones de rublos (unos 5.500 millones) y el precio unitario se estima entre 35 y 40 millones.
