El YFQ-42A completó su primer vuelo y entró en ensayos de autonomía dentro del programa CCA, con hitos industriales, presupuestarios y operativos definidos hasta 2026.
Primer vuelo y objetivos de la campaña de pruebas en California del YFQ-42A
El 27 de agosto de 2025, un prototipo identificado como YFQ-42A despegó y aterrizó en una localización de ensayos en California dentro de un programa de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. El aparato, desarrollado en asociación con General Atomics Aeronautical Systems, Inc. (GA-ASI), pasó a una fase de pruebas de vuelo con el fin de reunir datos sobre aeronavegabilidad, autonomía e integración de sistemas de misión. El Departamento de la Fuerza Aérea fijó además un calendario inferior a dos años desde el lanzamiento.
El YFQ-42A pertenece a la iniciativa Collaborative Combat Aircraft (CCA), definida por el Departamento de la Fuerza Aérea como un planteamiento para desplegar grandes cantidades de aeronaves modulares y de coste reducido. Estas plataformas deben volar junto a cazas de quinta y sexta generación. En documentos de síntesis para el Congreso, el programa forma parte del conjunto Next-Generation Air Dominance (NGAD) y prevé empleo en espacio aéreo disputado con niveles de riesgo elevados.
Las misiones potenciales incluyen combate aire-aire, ataque aire-tierra, guerra electrónica, designación de blancos y reconocimiento. Las fuentes oficiales añaden software de autonomía preparado para cooperar con pilotos humanos y aceptar su dirección táctica. El énfasis institucional se centra en complementar plataformas tripuladas con sensores y armas adicionales, en lugar de sustituirlas. Esa lógica pretende ampliar opciones de empleo y sostener masa a costes inferiores en escenarios que exijan persistencia y dispersión.

La fase de pruebas de vuelo busca validar parámetros de aeronavegabilidad, madurar la autonomía de misión e integrar aviónica, propulsión e interfaces de control en tierra. El Departamento de la Fuerza Aérea presentó la transición a ensayos como parte de un calendario acelerado, con una duración declarada inferior a dos años desde el lanzamiento del esfuerzo. Ese ritmo persigue recopilar datos suficientes para respaldar decisiones de producción competitiva dentro del marco del Incremento 1.
Datos clave del programa CCA y del prototipo YFQ-42A
- Primer vuelo del YFQ-42A el 27 de agosto de 2025 en California.
- Misiones potenciales: aire-aire, aire-tierra, guerra electrónica, designación y reconocimiento.
- Hitos anunciados: decisión competitiva de producción en el año fiscal 2026.
- Coste objetivo por CCA entre 25 y $30 millones; dos a cinco por caza tripulado.
- Financiación FY2025: 678 millones obligatorios y 711,7 millones discrecionales; solicitud FY2026: 126,4 millones.
Designación YFQ-42A y significado para la serie de la Fuerza Aérea
La denominación YFQ-42A se anunció en marzo de 2025 junto con la de otro prototipo competidor y tuvo relevancia administrativa. Por primera vez, la Fuerza Aérea asignó de forma oficial una letra “F” de caza a un sistema no tripulado dentro de su Mission Design Series. El anuncio subrayó un paso simbólico y operativo al describir un caza no tripulado previsto para operar junto a plataformas tripuladas.
Según el esquema publicado, “Y” identifica un prototipo representativo de producción, “F” indica misión básica de caza, “Q” clasifica la aeronave como no tripulada, el número de diseño distingue el modelo y la letra final “A” señala la primera versión. El general David W. Allvin destacó el valor de esa asignación y la vinculó con la colaboración hombre-máquina como elemento central del programa.
La aparición del YFQ-42A se apoyó en una secuencia de programas para reducir costes y acelerar el desarrollo de plataformas autónomas. En esa trayectoria figura el XQ-67A, un demostrador concebido como Off-Board Sensing Station (OBSS, “estación de sensores externa”) y descrito por el Air Force Research Laboratory como primer exponente de una segunda generación de plataformas colaborativas autónomas. El XQ-67A siguió al XQ-58A Valkyrie y validó un enfoque de chasis común o “género-especie” sobre una arquitectura base compartida.

El AFRL situó el primer vuelo exitoso del XQ-67A el 28 de febrero de 2024, cerca de Palmdale (California), y lo describió como vehículo pilotado a distancia, aunque capaz de vuelo autónomo. El programa OBSS buscó validar un proceso de diseño, construcción y ensayo que reduzca tiempos y costes mediante estandarización de subestructuras y subsistemas. Las fuentes contemplaron variantes futuras sobre el mismo chasis, entre ellas una Off-Board Weapon Station.
Competencia industrial, hitos del Incremento 1 y cronograma previsto
El 24 de abril de 2024, la Fuerza Aérea limitó a General Atomics y Anduril la financiación destinada a diseños detallados, fabricación y pruebas de vehículos representativos de producción dentro del Incremento 1. En la comunicación pública recogida por Reuters, el servicio fijó dos hitos: una decisión competitiva de producción en el año fiscal 2026 y el objetivo de contar con una capacidad plenamente operativa antes del final de la década, sin excluir competencia adicional en fases posteriores.
En documentación corporativa, GA-ASI vinculó el YFQ-42A con el esquema género-especie y presentó su propuesta como un reactor no tripulado para operaciones aire-aire semiautónomas. La empresa indicó el uso de ingeniería digital basada en modelos para acelerar el calendario y precisó que el conjunto de software de autonomía del YFQ-42 acumuló más de cinco años de pruebas de vuelo. Para ese adiestramiento, señaló el empleo del MQ-20 Avenger como plataforma de integración de técnicas de inteligencia artificial y aprendizaje automático.

La verificación en tierra empezó a difundirse en mayo de 2025. El 1 de mayo, el Departamento de la Fuerza Aérea anunció el inicio de pruebas de los YFQ-42A y YFQ-44A con ensayos de propulsión, aviónica, integración de autonomía e interfaces de control en tierra, y con la meta de preparar la campaña de vuelos. En paralelo, GA-ASI comunicó el 7 de mayo el comienzo de su fase de pruebas del YFQ-42A y la previsión de un primer vuelo para el verano, como su tercer reactor no tripulado.
La arquitectura de pruebas combinó campañas dirigidas por las empresas con evaluaciones independientes en instalaciones gubernamentales. El Departamento de la Fuerza Aérea detalló ensayos de desarrollo a cargo del proveedor, evaluaciones en Edwards Air Force Base y valoraciones operativas asignadas a una unidad específica en Nellis Air Force Base. En junio de 2025, Nellis activó su Experimental Operations Unit, con misión de ensayar conceptos en escenarios realistas, apoyarse en simulación y contrastar resultados en vuelo bajo protección de la decisión humana basada en principios.
Costes, planificación de fuerzas y supervisión del Congreso en el CCA
En el plano operativo, el entonces secretario Frank Kendall situó el coste deseado de un CCA entre 25 y $30 millones y planteó una relación de dos a cinco sistemas no tripulados por caza tripulado en determinados paquetes de fuerza. También dejó abierta la escala final en función de costes y transferibilidad tecnológica. El Servicio de Investigación del Congreso recogió estimaciones de aproximadamente un tercio del precio de cazas tripulados y una lógica orientada a reducir exposición, ampliar sensores y mantener masa a menor coste.
En el plano presupuestario y de control legislativo, el Congreso asignó $678 millones de financiación obligatoria para el desarrollo del CCA en la ley de reconciliación del año fiscal 2025, y consignó 711,7 millones de financiación discrecional para I+D en documentos del Departamento de Defensa. Para el año fiscal 2026, la solicitud ascendió a 126,4 millones en financiación discrecional, con 111,4 millones para I+D y 15 millones para adquisiciones, bajo una ley de asignaciones continuadas hasta el 30 de enero de 2026.

A partir de ese marco, el Servicio de Investigación del Congreso anticipó un seguimiento activo sobre cantidades, interoperabilidad con plataformas tripuladas y planes de almacenamiento, sostenimiento y empleo de centenares de sistemas no tripulados de gran tamaño. Esas áreas de control buscan alinear ambición tecnológica con realismo presupuestario y organizativo, y pretenden evitar cuellos de botella logísticos durante la transición hacia fuerza con centenares de plataformas no tripuladas de gran tamaño.
La dimensión internacional e industrial quedó reflejada cuando GA-ASI anunció en julio de 2025 un plan para entregar un CCA europeo derivado, con ensamblaje y sistemas de misión europeos y apoyo de su filial alemana. En noviembre, la empresa exhibió un modelo a escala real del YFQ-42A en el Dubai Airshow dentro de su gama Gambit, como complemento de cazas como el F-35 y del NGAD. A finales de 2025, el prototipo continuó en pruebas, con una decisión competitiva del Incremento 1 prevista para el año fiscal 2026.
