India debe decidir entre el caza estadounidense F-35 y el ruso Su-57 mientras enfrenta desafíos de defensa y presiones geopolíticas. El sistema S-400 ruso complica la situación.
India se retrasa en su desarrollo de cazas AMCA y enfrenta un dilema
El programa de cazas de quinta generación de la India, conocido como AMCA, está experimentando retrasos significativos, lo que ha generado preocupación en Nueva Delhi. Esta preocupación se ha intensificado debido a informes recientes procedentes de Pakistán, donde se entrena a pilotos para operar el caza furtivo chino FC-31. En respuesta, las autoridades indias han sugerido que el comité de defensa del Parlamento considere la adquisición temporal de cazas de quinta generación a proveedores extranjeros.
Los analistas militares de la India han identificado dos posibles fuentes para estos aviones avanzados: Rusia y Estados Unidos. Esta situación presenta un desafío para Nueva Delhi, no solo debido a los retrasos en el desarrollo de sus propios cazas, sino también por las complejidades geopolíticas y las “antiguas transgresiones” con las que tiene que lidiar.
La adquisición del sistema de defensa antiaérea ruso S-400 ha añadido una capa de complicación. Aunque este sistema inclina la balanza hacia el Su-57 ruso, la India no tiene una percepción positiva de este avión. A pesar de mostrar interés en el F-35 estadounidense, la India teme que pueda enfrentar restricciones similares a las impuestas a Turquía.
El dilema de integrar el F-35 con el sistema S-400 de la India

India ya ha adquirido tres baterías del sistema S-400 y espera la entrega de dos más, aunque estos envíos podrían retrasarse debido al conflicto entre Rusia y Ucrania. Para considerar la adquisición del F-35, se ha planteado la posibilidad de desactivar los S-400 y reemplazarlos por misiles Patriot estadounidenses, lo que podría reducir las preocupaciones de Estados Unidos.
Sin embargo, algunos analistas sugieren que no todo está perdido. Se podría desplegar el F-35 lejos de las regiones fronterizas donde se encuentran los S-400, aunque esto dependería de la situación política en Estados Unidos y de la voluntad de la administración para ofrecer concesiones. La posibilidad de que Estados Unidos haga una excepción para la India, debido a su relevancia como aliado y su economía robusta, está en duda, pero no es completamente descartable.
Desactivar los S-400 y adquirir el F-35 es una estrategia que podría permitir a la India manejar sus desafíos de defensa de manera más efectiva. No obstante, también podría tener implicaciones en las relaciones con otros países, como Turquía, lo que hace que esta decisión sea más compleja.
El desempeño del Su-57 y la situación geopolítica en Oriente Medio

Inicialmente, India colaboró con Rusia en el proyecto del Su-57, pero se retiró debido a la insatisfacción con el rendimiento del motor y las capacidades furtivas del avión. Rusia ha anunciado que a partir de 2024 el Su-57 estará equipado con el motor avanzado Izdeliye 30, que cumple con los requisitos de la India, además de mejorar sus capacidades furtivas. Sin embargo, las afirmaciones de Rusia sobre la participación del Su-57 en el conflicto de Ucrania aún requieren verificación.
Además, la situación en Oriente Medio, particularmente las tensiones entre Irán e Israel, y la participación de Rusia en la región, complican aún más las decisiones de defensa de la India. Informes sugieren que el F-35 ha sido utilizado en misiones de combate, lo cual podría desafiar la percepción del Su-57 como el “único caza furtivo con experiencia en combate”.
En este contexto, la necesidad de que India fortalezca su programa de desarrollo de aviones de combate propios se vuelve más apremiante. También debe considerar soluciones provisionales para mantener su superioridad aérea frente a la creciente amenaza que representa Pakistán.
Evaluación de costos y viabilidad del F-35 para la India

Al profundizar en los detalles de una posible adquisición del F-35, la India enfrenta varias consideraciones. El F-35 requeriría una nueva cadena de suministro para piezas, armamento y mantenimiento, lo que probablemente necesitaría ser obtenido de Estados Unidos. Esta dependencia podría resultar más costosa que continuar con los S-400. Además, Estados Unidos podría restringir el acceso de la India a componentes esenciales del F-35 en cualquier momento, lo que añade un nivel de incertidumbre.
La posibilidad de que Estados Unidos utilice este poder de veto para influir en las decisiones de compra de la India, especialmente en lo referente a equipos militares rusos, es una preocupación significativa. Esta situación presenta un desafío adicional para la India en términos de su independencia estratégica.
En resumen, aunque la adquisición del F-35 es una opción, parece menos probable que se materialice en el corto plazo. El sistema S-400, combinado con cazas como el Dassault Rafale y el Su-30MKI, proporciona una capacidad adecuada para contrarrestar amenazas actuales, incluidas las planteadas por el FC-31 paquistaní.