La empresa alemana FFG presentó en Eurosatory 2026, en París, una configuración de su vehículo blindado de apoyo sobre orugas ACSV equipada con el módulo CONDOR VSHORAD y un arado antiminas frontal. La propuesta combina defensa antiaérea de muy corto alcance, capacidad contra drones y apoyo limitado al despeje de rutas para acompañar a unidades mecanizadas en zonas expuestas.
El sistema utiliza el ACSV como plataforma modular de movilidad e integración. Sobre esa base se instala el módulo CONDOR VSHORAD, derivado de la torreta teledirigida EVPU Turra 30 SA, con una configuración orientada a proteger formaciones terrestres frente a amenazas aéreas de baja cota y ataques de drones.
FFG combina defensa antidrón y apoyo antiminas en una variante del ACSV presentada en Eurosatory 2026, diseñada para acompañar a fuerzas mecanizadas en rutas amenazadas por drones, municiones merodeadoras y campos minados.
La incorporación del arado amplía el empleo previsto del vehículo. Además de ofrecer cobertura frente a amenazas aéreas próximas, el conjunto puede contribuir al avance por rutas contaminadas con minas, aunque no sustituye a un vehículo pesado de ingeniería especializado en apertura de brechas.
La propuesta refleja una tendencia creciente en las fuerzas terrestres: integrar sensores, armas automáticas, defensa antiaérea cercana y herramientas de movilidad en plataformas capaces de avanzar junto a las unidades de maniobra. En este caso, FFG busca que el ACSV actúe como un sistema de protección móvil para formaciones blindadas en entornos saturados por drones y obstáculos explosivos.
El valor operativo de esta configuración reside en su capacidad para moverse con la fuerza protegida. En lugar de depender solo de sistemas estáticos o vehículos especializados separados, el ACSV con CONDOR VSHORAD puede aportar una burbuja local de detección y respuesta durante los desplazamientos por rutas vulnerables.
CONDOR VSHORAD integra cañón de 30 mm y capacidad contra drones
La torreta CONDOR está configurada en torno a un cañón de 30 mm, compatible con varias opciones de armamento, entre ellas 2A42, Mk-44, GTS-30/A y GTS-30/N. La capacidad indicada alcanza hasta 350 proyectiles, lo que permite sostener fuego contra blancos terrestres y amenazas aéreas de corto alcance.
En combinación con munición programable de explosión aérea, el calibre de 30 mm ofrece una respuesta eficaz frente a drones pequeños y otros blancos de baja firma. Esta solución reduce la dependencia exclusiva de misiles, especialmente en escenarios donde los vehículos deben enfrentar múltiples amenazas de bajo costo o ataques repetidos.
La elevación de la torreta, entre -10° y +70°, permite atacar objetivos terrestres y amenazas aéreas a baja altitud. Esa amplitud de ángulo resulta clave para un sistema VSHORAD, ya que los drones FPV, municiones merodeadoras y helicópteros pueden aparecer desde perfiles de vuelo bajos o con trayectorias difíciles de anticipar.
El armamento secundario incluye una ametralladora de 7,62 mm, con opciones PKT o calibre OTAN, y una capacidad indicada de 600 cartuchos. El módulo también puede integrar misiles antitanque y lanzadores de granadas de humo, lo que le da margen para responder a vehículos blindados, cubrir movimientos propios y apoyar a la unidad durante la maniobra.
La configuración presentada incorpora un paquete de sensores orientado a la reacción rápida. Incluye el sistema de detección de disparos Thunderbullet y cuatro radares multimisión Stormguard con cobertura de 360 grados. Esa combinación busca acortar el ciclo entre detección, identificación y fuego frente a drones, municiones merodeadoras, tiradores y emboscadas cercanas.
El ACSV aporta carga útil, modularidad y apoyo energético
El ACSV proporciona una capacidad de carga útil de 8 toneladas y una arquitectura modular preparada para distintos paquetes de misión. La plataforma integra conexiones mecánicas, hidráulicas, eléctricas y de datos, lo que facilita la instalación de radares, sensores, estaciones de armas y equipos electrónicos.
El vehículo ofrece suministro hidráulico, salidas eléctricas de 24 V y opciones de apoyo energético auxiliar. Estos elementos son relevantes para una configuración como la presentada por FFG, ya que los radares multimisión, los sistemas de observación y el módulo de armas requieren alimentación estable durante operaciones prolongadas.
La integración mecánica se basa en una disposición tipo contenedor con cierres normalizados y puntos de amarre. Esta solución permite adaptar la plataforma a diferentes funciones sin rediseñar por completo el vehículo, un rasgo central en programas modernos que buscan reducir costos logísticos y acelerar la incorporación de nuevas capacidades.
El arado antiminas modifica el papel táctico del conjunto. En operaciones donde los campos minados ralentizan el avance y canalizan a los blindados hacia zonas batidas, un vehículo con defensa antidrón y capacidad de apoyo en ruta puede reducir la exposición de las unidades durante los momentos más vulnerables de la maniobra.
Su utilidad dependerá del nivel real de protección del portador, la configuración de la tripulación, el sistema de recarga, el alcance de los radares y el tipo de misil antitanque que pueda integrarse. También será determinante la forma en que el vehículo se incorpore a una red de mando, control y defensa aérea más amplia.
Una convergencia de funciones para fuerzas mecanizadas
La propuesta de FFG apunta a una convergencia de funciones que hasta ahora solían distribuirse entre vehículos distintos: defensa antiaérea cercana, protección contra UAS, apoyo de fuego y asistencia al avance por terreno contaminado con minas. Esta combinación busca responder a un campo de batalla donde los drones, las minas y las emboscadas obligan a proteger la maniobra desde varios ejes al mismo tiempo.
Para fuerzas mecanizadas, el valor de una plataforma de este tipo no está solo en el armamento. Su importancia reside en la capacidad de avanzar con la formación, sostener una burbuja local de detección y ofrecer respuesta inmediata mientras los blindados atraviesan rutas expuestas.
En Eurosatory 2026, el ACSV con CONDOR VSHORAD y arado antiminas muestra cómo la defensa antiaérea de muy corto alcance se está integrando cada vez más con funciones de movilidad y protección táctica. La prioridad ya no es solo derribar amenazas aéreas, sino mantener el ritmo de la maniobra bajo presión de drones, minas y fuego enemigo.