General Dynamics Land Systems (GDLS) y Primordial Labs firmaron el 7 de octubre de 2026 un acuerdo para desarrollar la integración de Anura, un sistema de inteligencia artificial que permite controlar equipos mediante órdenes verbales, en vehículos blindados estadounidenses. El proyecto podría abarcar los tanques M1 Abrams, los futuros vehículos de combate de infantería XM30 y los blindados Stryker.
Anura interpreta instrucciones en lenguaje natural y las transforma en comandos para radios, cámaras exteriores, pantallas tácticas y sistemas no tripulados. Un tripulante podría cambiar de red de comunicaciones, seleccionar una cámara o indicar a un dron de reconocimiento que siga un vehículo a una distancia determinada sin manejar cada dispositivo por separado. Las primeras aplicaciones no incluirán el disparo de armas ni las funciones directas de control de tiro.
El proyecto responde a la reducción de tripulaciones prevista en los nuevos blindados del Ejército estadounidense. El XM30 está diseñado para dos tripulantes, frente a los tres del Bradley, mientras que el M1E3 Abrams busca operar con tres militares en lugar de los cuatro del M1A2 SEPv3. Las dotaciones más pequeñas deberán atender la conducción, la vigilancia, las comunicaciones y la coordinación con otros efectivos y sistemas robóticos. El control por voz permitiría automatizar parte de esas tareas.
El software procesa las instrucciones dentro del propio vehículo, sin conexión a servicios en la nube, aunque los drones y robots externos seguirán sujetos a la disponibilidad de enlaces tácticos de datos. Su uso en blindados exige reconocer órdenes entre el ruido del motor, las vibraciones y las conversaciones simultáneas de la tripulación.
Primordial Labs ya había probado Anura con drones Teal, Black Hornet y Skydio, además de desarrollar controles por voz para vehículos terrestres no tripulados. Un contrato del Ejército estadounidense de casi $1 900 000 financió entre abril de 2025 y julio de 2026 trabajos de integración con sistemas de control de aeronaves no tripuladas. Esas actividades no incluyeron instalaciones en Abrams, XM30 ni Stryker.
Por ahora, las empresas no han anunciado presupuesto de integración, cantidad de vehículos ni fecha de despliegue. Tampoco han difundido resultados sobre precisión del reconocimiento de voz, tiempo de respuesta o consumo de recursos informáticos a bordo. Anura no está integrado en los prototipos XM30 que el Ejército somete a pruebas, por lo que su funcionamiento en vehículos blindados todavía deberá evaluarse.










