Helicópteros AH-64 Apache del Ejército de Estados Unidos derribaron tres drones durante un ejercicio de defensa antiaérea en Alemania. Las tripulaciones recibieron los datos de seguimiento de un radar terrestre AN/MPQ-64 Sentinel, que les permitió localizar los objetivos y atacarlos desde el aire.
La operación tuvo lugar el 6 de octubre de 2026 en el campo de entrenamiento de Grafenwoehr, durante el ejercicio Skyfall II. El Sentinel detectó y siguió tres drones MQM-170 Outlaw. Las posiciones de los blancos pasaron por un centro de operaciones tácticas antes de llegar a las tripulaciones de los Apache, que consiguieron destruir los tres aparatos. Las imágenes del ejercicio muestran a uno de los helicópteros mientras dispara su cañón automático de 30 mm.
La prueba reunió a militares del 5.º Batallón del 4.º Regimiento de Artillería de Defensa Antiaérea, integrado en la 52.ª Brigada de Artillería de Defensa Antiaérea, y a aviadores del 2.º Batallón del 159.º Regimiento de Aviación, perteneciente a la 12.ª Brigada de Aviación de Combate.
La principal ventaja de este procedimiento es que el helicóptero no necesita descubrir por sí solo el blanco. Los drones pequeños son difíciles de identificar desde la cabina, especialmente cuando vuelan a poca altura contra el fondo del terreno. El radar Sentinel puede advertir de su presencia más allá del alcance de los sensores del Apache y transmitir la información necesaria para orientar la intercepción. La movilidad del helicóptero permite además reforzar sectores amenazados que no cuentan con una posición de defensa antiaérea cercana.
El Ejército estadounidense ya había ensayado el uso de los Apache contra drones en agosto de 2025, durante la operación Flyswatter, en Carolina del Norte. En aquella ocasión, helicópteros AH-64E Version 6 destruyeron 13 drones en 14 enfrentamientos. Las tripulaciones emplearon misiles JAGM y Hellfire, cohetes guiados APKWS y munición convencional de 30 mm. Los cohetes APKWS alcanzaron tres de cuatro blancos, mientras que el cañón consiguió derribos a distancias inferiores a 300 metros.
El desarrollo de municiones específicas también forma parte de esta capacidad. En diciembre de 2025, un Apache probó contra drones la munición explosiva de proximidad XM1225 de 30 × 113 mm, diseñada para detonar cerca del objetivo sin exigir un impacto directo. Esta munición es compatible con el cañón M230 y su sistema de control de tiro, sin modificaciones en el helicóptero.
La primera edición de Skyfall, celebrada en marzo de 2026, había demostrado que los Apache podían destruir drones con sus armas habituales. Skyfall II incorporó el seguimiento desde tierra y la transmisión de datos de objetivos a las aeronaves. Este procedimiento ofrece al Ejército estadounidense otra opción para interceptar drones y complementar sus defensas terrestres, siempre que disponga de aviso suficiente y de helicópteros en condiciones de intervenir.










