La Fuerza Aérea de Israel ha lanzado más de 12.000 bombas sobre Irán desde el inicio de la guerra, en más de 8.500 ataques contra objetivos del régimen iraní, según el ejército israelí.
Un alto funcionario de la Fuerza Aérea israelí aseguró que “en 18 días, volamos tanto como lo haríamos en un año”. De ese total de municiones, 3.600 se emplearon solo en ataques contra Teherán, de acuerdo con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
La aviación israelí ha ejecutado además 5.700 salidas y un total de 540 oleadas de bombardeos en el centro y oeste de Irán, junto con otras 50 incursiones más profundas hacia el este del país.

Mandos militares sostienen que la Fuerza Aérea mantiene operaciones permanentes sobre territorio iraní para impedir el lanzamiento de misiles balísticos contra Israel. Para ello, aseguran, aplica nuevas técnicas que permiten prolongar las misiones sin necesidad de reabastecimiento en vuelo.
Entre esas tácticas figura una modalidad que la propia Fuerza Aérea denomina “salidas de metro”, en la que drones y cazas permanecen en espera antes de atacar lanzadores de misiles balísticos, soldados iraníes y otros objetivos con base en “información en tiempo real”.
Según las FDI, ese esquema permitió actuar con rapidez cuando aparece un nuevo blanco. El ejército puso como ejemplo el asesinato del ministro de Inteligencia de Irán, Esmaeil Khatib, ocurrido el día anterior en Teherán.

Los funcionarios militares afirman que este esfuerzo depende de conservar la superioridad aérea sobre Irán. En ese marco, el ejército calcula que sus ataques han destruido cerca del 85% de los sistemas iraníes de defensa antiaérea y detección.
De acuerdo con las FDI, más de 300 objetivos vinculados a la defensa antiaérea iraní han sido atacados, entre ellos lanzadores de misiles y radares. En cuanto a los sistemas avanzados, la Fuerza Aérea estima que ha destruido el 92%, y que solo queda un pequeño número, incluidos algunos ocultos y fuera de uso.
El ejército israelí añade que ha destruido alrededor del 80% de los sistemas antiaéreos más antiguos de Irán y el 80% de sus radares.
Irán dispone también de sistemas antiaéreos “descentralizados”, como los describe el ejército israelí, en los que lanzadores de misiles están conectados a diversos sistemas ópticos, entre ellos cámaras rudimentarias con software de seguimiento por inteligencia artificial para apuntar a aeronaves israelíes.

Las FDI sostienen que cerca del 75% de esos sistemas ha sido destruido, aunque admiten que son mucho más difíciles de localizar que los sistemas avanzados.
En paralelo, el ejército israelí afirma haber destruido o inutilizado cerca del 60% de los alrededor de 470 lanzadores de misiles balísticos que calcula que posee Irán. Estimaciones militares previas situaban ese porcentaje en el 70%.
Según esas cifras, unos 200 lanzadores fueron destruidos en bombardeos, mientras que otros 80 dejaron de considerarse operativos después de que la Fuerza Aérea atacara accesos a túneles de instalaciones subterráneas donde eran almacenados.
La aviación israelí asegura que sigue buscando los cerca de 200 lanzadores restantes para reducir los disparos de misiles contra Israel.
El ejército estima además que Irán todavía conserva cientos de misiles balísticos con capacidad para alcanzar territorio israelí. Hasta ahora, ha lanzado más de 350 contra Israel, aunque el ritmo de disparo cayó en la última semana a entre 10 y 20 misiles al día, con solo uno o dos proyectiles por vez.
