La empresa conjunta que fabrica el misil antitanque Javelin ha elevado su capacidad de producción anual hasta un nivel que casi duplica el de hace dos años. Lockheed Martin comunicó el avance el 8 de octubre, aunque no precisó cuántos misiles puede fabricar actualmente el programa por año. La ampliación responde tanto a los pedidos del Ejército estadounidense como a la demanda de otros países.
Lockheed Martin y Raytheon han recurrido a la línea de fabricación que ya tenían y a una mayor capacidad entre sus proveedores. Lockheed también destinó inversiones a reducir los plazos de suministro de componentes y equipos que requieren períodos prolongados de adquisición. El objetivo es aumentar las entregas de misiles completos, no solo la fabricación de piezas individuales.
La expansión incluye una etapa de verificación industrial. Antes de que termine 2026, el consorcio prevé completar todas las estaciones de prueba consideradas críticas para el aumento de capacidad. Esas instalaciones comprueban los requisitos ambientales, funcionales y de rendimiento de los misiles y sus componentes antes de la entrega. Después está prevista la modernización de otras 16 estaciones, con el propósito de renovar equipos antiguos y disponer de capacidades de ensayo redundantes.

El programa tiene como respaldo comercial el mayor pedido de producción del Javelin adjudicado para un solo año. Esa adjudicación se realizó en mayo de 2025 dentro de un contrato de entrega y cantidad indefinidas que comenzó en mayo de 2023. Desde su entrada en servicio, el sistema acumula más de 55.000 misiles fabricados y más de 12.000 unidades reutilizables de mando y lanzamiento.
La modernización también alcanza al dispositivo con el que el operador localiza el objetivo y dispara. La nueva Unidad Ligera de Mando y Lanzamiento, conocida como LWCLU, comenzó a llegar al Ejército de Estados Unidos en mayo. Frente al equipo anterior, ofrece el doble de alcance para detectar y reconocer objetivos, ocupa un 30 % menos de espacio y pesa un 25 % menos. Además, mantiene la compatibilidad con las versiones anteriores, actuales y futuras del misil Javelin.
Raytheon invirtió $22 000 000 en la modernización de la fábrica de lanzadores de Tucson, Arizona. Allí aumenta la producción anual de la LWCLU en coordinación con el Ejército estadounidense. Jenna Hunt Frazier, presidenta de la empresa conjunta y responsable del programa en Raytheon, relacionó esa inversión con la necesidad de acelerar la llegada de los nuevos equipos a las unidades militares y mejorar su capacidad para localizar y atacar objetivos.

El Javelin es un arma antitanque portátil que adquiere el blanco antes del disparo y continúa el ataque mediante su propio sistema de guiado. Esa característica permite al operador buscar cobertura tras el lanzamiento. Tiene un alcance efectivo aproximado de cuatro kilómetros y las fuerzas ucranianas lo han empleado ampliamente contra vehículos blindados rusos desde 2022.
Rich Liccion, vicepresidente de la empresa conjunta y director del programa Javelin en Lockheed Martin, presentó la ampliación de la capacidad industrial como una respuesta a la demanda internacional de este sistema, que lleva más de tres décadas en servicio. La fabricación de los misiles se reparte entre instalaciones de Lockheed Martin en Orlando, Florida, y de Raytheon en Tucson, Arizona.










