Rafael Advanced Defense Systems firmó una carta de intención con Volkswagen para adquirir la planta del fabricante alemán en Osnabrück, en el oeste de Alemania, según dos personas familiarizadas con el asunto.
Ni VW ni Rafael, propiedad del gobierno israelí, quisieron hacer comentarios. Sin embargo, el director ejecutivo de VW, Oliver Blume, confirmó en una llamada con inversores que el grupo mantenía conversaciones avanzadas con empresas de defensa sobre la instalación, que emplea a unas 2.300 personas.
Rafael, uno de los principales socios de Israel en los sistemas de defensa antiaérea Cúpula de Hierro, Arrow y Honda de David, produciría componentes para misiles, incluidos motores. Los explosivos, por razones de seguridad, se fabricarían en un sitio aparte, según las fuentes. El Financial Times había informado en marzo que ambas empresas negociaban reconvertir la planta hacia la defensa antimisiles.
Volkswagen había anunciado previamente su intención de vender o reconfigurar el sitio como parte de una reestructuración más amplia, aunque había descartado la producción de armas. La eventual reconversión respondería al creciente enfoque de la industria alemana en defensa, tras la decisión del gobierno de Berlín de destinar cientos de miles de millones de euros a reconstruir sus fuerzas armadas después de décadas de abandono.
Personas familiarizadas con el asunto indicaron que el gobierno alemán buscaba garantizar el control general sobre los proyectos de tecnología de defensa desarrollados en el país y que esa tecnología permaneciera en territorio alemán.