La reina Suthida de Tailandia completó el 8 de octubre de 2026 su primer vuelo en solitario a los mandos de un Saab JAS 39C Gripen. Permaneció 41 minutos en el aire después de despegar de la base de Surat Thani. Aunque ocupó sin instructor la cabina del caza monoplaza, otros dos Gripen la acompañaron durante la misión. La Casa Real dio a conocer el acontecimiento ese mismo día, una vez concluido el curso de conversión que la monarca había iniciado por invitación de la Real Fuerza Aérea Tailandesa (RTAF).
Su paso al Gripen monoplaza llegó después de una preparación que comenzó en junio. Entre ese mes y julio estudió 45 materias sobre el avión, sus procedimientos y las respuestas ante emergencias. Después realizó 20 sesiones de simulador y continuó la instrucción aérea en un JAS 39D de dos asientos junto a un instructor. En esa versión acumuló unas diez horas de vuelo antes de recibir autorización para pilotar el JAS 39C sin otro tripulante. La RTAF considera el primer vuelo individual como la culminación de su programa ordinario de conversión al modelo.
Para esa salida, Suthida utilizó un aparato cuya deriva llevaba una decoración conmemorativa de los 15 años de servicio del Gripen en Tailandia. Antes de partir recibió una breve exposición del plan de vuelo, comprobó la aeronave y se dirigió a la pista 22 de Surat Thani. Desde esa base opera el Escuadrón 701 “Shark”, equipado con once cazas Gripen C/D. También tiene allí su sede el Escuadrón 702, responsable de dos Saab 340 de alerta temprana y control aerotransportado.
El rey Maha Vajiralongkorn asistió a la operación junto al comandante en jefe de la RTAF, mariscal jefe del aire Sakesan Kantha, y al comandante del Ala 7, coronel del aire Phasin Sombatthavee. Una vez que Suthida regresó a tierra, el monarca le entregó un ramo de flores y le colocó en el brazo izquierdo la insignia dorada de la Orden Gripen. Esa distinción se concede a quienes completan un vuelo individual en el caza dentro de la fuerza aérea tailandesa. La reina pasó así a ser reconocida como la primera mujer piloto de Gripen del país.
Vajiralongkorn también tiene formación aeronáutica. Está habilitado para pilotar el Northrop F-5, el Lockheed Martin F-16 y el Boeing 737-400. Suthida ha compartido con él la cabina en desplazamientos oficiales, como copiloto durante trayectos nacionales e internacionales. En una reciente visita de Estado a Vietnam, ambos aterrizaron un Boeing 737-800 de la Casa Real en Hanói bajo una lluvia intensa. Por ahora no está confirmado que la reina continúe con las etapas superiores del adiestramiento en Gripen, que abarcan el empleo de combate.
La experiencia aérea de Suthida comenzó antes de su conversión al caza sueco. Trabajó como auxiliar de vuelo en Thai Airways y JALways y, en 2010, ingresó en el ejército tailandés. Allí recibió formación en un T-41D, variante militar del Cessna 172 utilizada por el Escuadrón 604 del Ala 6. Su historial incluye casi 1.190 horas en diferentes aeronaves ligeras, entre ellas el Pilatus PC-9 de entrenamiento turbohélice, el Piper PA-34 Seneca, el CT-4E Airtrainer y el Mooney M20M. También pasó por el reactor de entrenamiento L-39, etapa que le permitió avanzar desde los aviones ligeros hacia el Gripen.
El Escuadrón 701 recibió sus Gripen como resultado de dos adquisiciones tailandesas. La primera, de 2008, comprendió seis JAS 39C/D y la segunda, formalizada en 2010, otros seis. Las entregas concluyeron en 2013. Uno de los aparatos se perdió en enero de 2017, en un accidente que causó la muerte del jefe de escuadrón Dilokrit Pattavee. De los doce aviones adquiridos inicialmente quedan los once que opera la unidad en Surat Thani.
Los Gripen tailandeses también han pasado de la instrucción y la defensa antiaérea al uso real de armamento. Durante los enfrentamientos fronterizos con Camboya en 2025, varios participaron en ataques contra objetivos camboyanos. Para esas operaciones fueron desplegados en Korat, a unos 130 kilómetros de la frontera, una base donde también están destinados los F-16 del país. Aquellas misiones marcaron tanto el estreno en combate de los Gripen de la RTAF como el primer empleo de armas en combate por aeronaves de esta familia en cualquier fuerza aérea.
Mientras la flota C/D continúa en servicio, Tailandia prepara la llegada de una variante más moderna. En 2025 contrató a Saab tres Gripen E monoplaza y un Gripen F biplaza por unos $556 000 000, equivalentes a aproximadamente $712 000 000 singapurenses. Las cuatro entregas están previstas a partir de 2030. En mayo de 2026, una delegación de la RTAF encabezada por el mariscal jefe del aire Sakesan visitó la fábrica de Saab en Linköping, Suecia, para revisar el comienzo del ensamblaje del primer Gripen E destinado al país.
La adquisición forma parte de una planificación más amplia que contempla doce Gripen E/F durante la próxima década. El objetivo es sustituir los F-16 de mayor antigüedad, incluidos los del Escuadrón 102 con base en Korat, cuyo retiro está previsto para 2028. La fuerza aérea tailandesa prevé operar simultáneamente los Gripen C/D y E/F, como sucede en la aviación militar sueca. Saab mantiene 2030 como fecha de inicio de las entregas del pedido ya contratado.
Tailandia estudia además otras dos fases de renovación de su aviación de combate. Una necesidad adicional de entre doce y catorce cazas está programada para los ejercicios fiscales 2031 a 2035 y apunta a reemplazar los F-5E/F Tiger II. Otro proyecto, correspondiente a 2037-2046, busca relevar más F-16A/B. Para este último grupo se contempla, de acuerdo con la información disponible, un avión de combate de quinta generación.

La trayectoria de Suthida se suma a la de otros integrantes de familias reales que han recibido instrucción militar de vuelo, aunque sus funciones y experiencia operativa son diferentes. En Jordania, el rey Abdullah sirvió en el componente de helicópteros antitanque de la fuerza aérea y se formó para pilotar el AH-1 Cobra. Su hijo, el príncipe heredero Hussein, tiene el grado de mayor en la Fuerza Aérea jordana, recibió entrenamiento en el helicóptero Black Hawk y completó su primer vuelo individual en mayo de 2018.
La princesa Salma bint Abdullah también es piloto de la Fuerza Aérea jordana. Entre sus participaciones figura una misión en la que un C-130 lanzó suministros médicos urgentes destinados al hospital de campaña jordano en el norte de Gaza. Otro monarca con antecedentes como piloto militar es Felipe de Bélgica, quien voló aeronaves Alpha y cazas F-16 durante su carrera en las fuerzas armadas.
En el Reino Unido, Guillermo, actual príncipe de Gales, ingresó en el ejército en 2006. Su condición de heredero al trono impidió que asumiera misiones de combate. Prestó servicio bajo la denominación de teniente Wales y en 2009 pasó a la Royal Air Force, donde pilotó helicópteros Sea King de búsqueda y rescate desde RAF Valley. Participó en 156 operaciones de rescate, a las que se atribuye la recuperación de 149 personas. Más tarde voló el Airbus H145 como piloto de la East Anglian Air Ambulance durante dos años, antes de dedicarse plenamente a sus funciones reales en 2017. En la actualidad es patrono de London Air Ambulance.

Su hermano Harry sí fue enviado a una zona de combate. Sirvió en Afganistán primero como controlador aéreo táctico conjunto (JTAC) y después como piloto del helicóptero de ataque Apache AH1 del Ejército británico. Durante su despliegue de 2012 estuvo 20 semanas en Camp Bastion. En sus memorias de 2023, tituladas Spare, afirmó que participó en seis misiones de combate en las que murieron 25 insurgentes talibanes. Tras regresar de Afganistán pasó a un puesto de estado mayor y organizó los Juegos Invictus, una competición deportiva para militares heridos que continúa celebrándose.
Andrew Mountbatten-Windsor, tío de Guillermo y Harry y antiguo príncipe británico, participó como aviador naval en la guerra de las Malvinas. Integró el Escuadrón Aéreo Naval 820 a bordo del portaaviones HMS Invincible y voló misiones de combate. Nigel “Sharkey” Ward, piloto de Sea Harrier FRS1 y comandante del Escuadrón 801, lo calificó en sus memorias Sea Harrier Over the Falklands como “un excelente piloto y un oficial muy prometedor”.










