El B-2 Spirit reforzó la postura militar de Estados Unidos frente a Irán con despliegues y ejercicios entre 2025 y 2026 estratégicos.
Secuencia de despliegues y declaraciones frente a Irán
Entre marzo de 2025 y enero de 2026, a través de una secuencia de movimientos y declaraciones públicas, el bombardero B-2 Spirit apareció de forma recurrente en la postura militar de Estados Unidos frente a Irán. En marzo, el Pentágono desplegó hasta seis aparatos en Diego García, una base con acceso operacional al Golfo y al interior de Oriente Medio; al mismo tiempo, Estados Unidos mantuvo una campaña aérea en Yemen y aumentaron las fricciones con Teherán.
En abril, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, indicó que la interpretación del despliegue quedaba a decisión de Irán. Más tarde, en enero de 2026, el Mando Central de Estados Unidos anunció un ejercicio de varios días orientado a demostrar la capacidad de desplegar, dispersar y sostener poder aéreo en su área de responsabilidad. La pregunta por la velocidad a la que los motores mueven al B-2 remite, en la práctica, a los datos de rendimiento de vuelo publicados por la propia Fuerza Aérea.
El avión se clasifica como alta subsónica y su velocidad máxima declarada es Mach 0,95 a 40.000 pies, equivalente a 550 nudos, 630 millas por hora o aproximadamente 1.010 kilómetros por hora. Su velocidad de crucero publicada es Mach 0,85 a la misma altitud, unos 487 nudos y alrededor de 900 kilómetros por hora. En el diseño del B-2, esas cifras aportan una velocidad adecuada para recorrer grandes distancias, coordinarse con medios de apoyo y reabastecimiento, y mantener el perfil de vuelo previsto para misiones de penetración.

Esa velocidad deriva de una planta motriz concreta: cuatro turborreactores de doble flujo General Electric F118-GE-100, con un empuje de 17.300 libras por motor según las fichas oficiales. El empuje total de cuatro unidades no implica vuelo supersónico, porque el conjunto se concibió para operar sin poscombustión. El propio fabricante describe al F118 como una variante sin poscombustión del F110 y añade que el F118-100 no tiene poscombustión para minimizar la posibilidad de detección, lo que vincula el rendimiento con la firma térmica y con el objetivo de baja observabilidad.
Datos clave sobre rendimiento y capacidades técnicas
- Velocidad máxima declarada: Mach 0,95 a 40.000 pies, equivalente a 1.010 kilómetros por hora.
- Velocidad de crucero: Mach 0,85 a la misma altitud, alrededor de 900 kilómetros por hora.
- Motores: cuatro General Electric F118-GE-100 con empuje de 17.300 libras cada uno.
- Techo de combate: 50.000 pies con capacidad de penetrar defensas avanzadas.
- Munición: certificación para GBU-57 Massive Ordnance Penetrator contra objetivos endurecidos.
Características de diseño y empleo en crisis
Northrop Grumman, como empresa constructora, resume el resultado con datos generales: velocidad punta alta subsónica, techo de combate de 50.000 pies y capacidad de penetrar defensas avanzadas con cargas nucleares y convencionales. En el B-2, la velocidad forma parte de un conjunto de parámetros que condicionan su empleo en crisis con adversarios dotados de defensa antiaérea y objetivos endurecidos. La documentación pública de la Fuerza Aérea indica que la baja observabilidad deriva de una combinación de firmas reducidas —infrarroja, acústica, electromagnética, visual y radar— y de elementos de diseño como el ala volante, materiales compuestos y recubrimientos especiales.
Aunque muchos detalles permanecen clasificados, el marco general se publica de manera constante. A esa arquitectura se suman la autonomía y el reabastecimiento en vuelo, lo que permite tránsito a velocidades subsónicas, mantenimiento de altitud de crucero y asignación de energía del perfil a la entrada y salida de áreas defendidas, que es el tramo de la misión al que el programa atribuye mayor relevancia operativa. La relación con Irán aparece cuando esas capacidades se integran en una cronología de despliegues y decisiones.

El envío de hasta seis B-2 a Diego García en marzo de 2025 coincidió con bombardeos estadounidenses sobre objetivos en Yemen y con un aumento de tensiones con Teherán. Expertos citados en ese reporte señalaron que la ubicación ofrecía condiciones operativas favorables para operar en Oriente Medio y que el B-2, por la dimensión de la flota —20 unidades en inventario—, se utiliza con moderación, de acuerdo con Reuters. En mayo, ese dispositivo empezó a ser reemplazado por B-52 y el Departamento de Defensa reiteró su política de no comentar ajustes de postura, según el mismo reporte.
Ese patrón describe una rotación y un mensaje público asociado a la presencia: el despliegue se anuncia, se registra y se ajusta sin que ese ajuste implique de forma automática una operación inmediata. En abril de 2025, cuando se debatía públicamente el sentido del despliegue, ese debate incluyó una posibilidad concreta: ataques contra instalaciones nucleares protegidas en profundidad. En ese punto, el factor determinante no es la velocidad, sino el tipo de munición que el avión puede transportar sin pérdida de baja observabilidad, un aspecto que también planteó un reporte de Reuters.
Capacidades operativas y acciones específicas contra Irán
Un informe actualizado del Servicio de Investigación del Congreso (CRS), con fecha 6 de enero de 2026, señala que el B-2 tiene certificación para portar munición convencional, incluida la GBU-57 Massive Ordnance Penetrator, diseñada para neutralizar objetivos duros y profundamente enterrados. La misma ficha del CRS recuerda que el B-2 tiene doble capacidad —nuclear y convencional— y que la flota opera desde la Base Aérea Whiteman. Esa discusión pasó del plano hipotético al plano operativo en junio de 2025, cuando varias fuentes describieron un ataque estadounidense contra infraestructura nuclear iraní en el que el B-2 actuó como plataforma de entrega.
La arquitectura interna de bahías permite acomodar grandes cargas sin pérdida de baja observabilidad y, por tamaño, el B-2 puede transportar una o dos GBU-57 por misión, según Reuters. En una reconstrucción basada en declaraciones del jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, una publicación de Janes informó que el paquete de ataque utilizó tácticas de engaño y aeronaves de escolta, y que entre las 18:40 y las 19:05 (hora del Este) se lanzaron 14 MOP contra dos áreas nucleares, con apoyo de misiles de crucero Tomahawk contra infraestructura en Isfahan.

En ese relato técnico, la velocidad del bombardero queda supeditada a una secuencia operativa basada en alcance, sincronización y protección del paquete, en la que el B-2 interviene para entregar un número limitado de armas de gran masa con guiado de precisión. La referencia geográfica de los objetivos citados en esa fase —Fordo, Natanz e Isfahan— permite precisar por qué el B-2, pese a su régimen subsónico, aparece en episodios de alta tensión.
La planta de enriquecimiento de Fordo se asocia en fuentes públicas a instalaciones enterradas en profundidad; la instalación nuclear de Natanz se describe como un complejo de enriquecimiento ampliamente conocido; e Isfahan se cita como referencia territorial para infraestructura y centros vinculados al programa nuclear. En ese marco, la utilidad del avión consiste en combinar baja observabilidad con la capacidad de transportar munición diseñada para penetración profunda, además de ejecutar la misión desde bases continentales o avanzadas con reabastecimiento, a velocidades que no incrementan de forma marcada la firma térmica asociada al uso de poscombustión ni requieren superar la velocidad del sonido.
Ejercicios recientes y contribución estratégica del B-2
A comienzos de 2026, el énfasis volvió a la disponibilidad y a la logística, con menor atención a una plataforma concreta. El 27 de enero, CENTCOM anunció un ejercicio de preparación de varios días, dirigido por la Novena Fuerza Aérea (Air Forces Central), para evaluar despliegue, dispersión y sostenimiento de poder aéreo en su área, además de validar procedimientos de movimiento rápido de personal y aeronaves, operaciones dispersas en ubicaciones de contingencia y control de mando multinacional sobre un área extensa.

De forma paralela, reportes de prensa internacional, entre ellos Reuters y The Guardian, situaron el anuncio junto a tensiones con Irán y a una acumulación de activos y ejercicios en la región. Dentro de ese conjunto de medios, el B-2 aparece como una plataforma cuya contribución no depende de la máxima velocidad, sino de la combinación de velocidad alta subsónica y de cuatro F118 sin poscombustión, junto con alcance, baja observabilidad y carga útil; cuando la crisis escala, esa combinación puede respaldar una capacidad de ataque y una demostración pública verificable.
