Israel no afronta una escasez de misiles interceptores, afirmó Yuval Steinitz, presidente de la empresa estatal de defensa Rafael, en medio de informaciones que apuntan a un desgaste de las reservas de defensa antiaérea tras los enfrentamientos con Irán, en especial de los interceptores Arrow de largo alcance.
Durante una conferencia del Centro de Jerusalén para la Seguridad y los Asuntos Exteriores, Steinitz sostuvo que las capacidades defensivas israelíes siguen operativas y rechazó las versiones sobre una falta de misiles. Israel ha negado de forma reiterada esas afirmaciones.
Rafael Advanced Defense Systems es el principal fabricante del sistema Cúpula de Hierro y suministra parte de los componentes del sistema Arrow, aunque los interceptores Arrow son producidos por Israel Aerospace Industries. El mes pasado, Israel aprobó planes para acelerar de forma drástica la fabricación de esos misiles, pocos días antes de que se anunciara un alto el fuego con Irán.
En su intervención, Steinitz aseguró que la Cúpula de Hierro ha alcanzado una eficacia del 99 % frente a los cohetes disparados por Hamás desde Gaza y por Hezbolá desdel Líbano. “la Cúpula de Hierro interceptó la mayoría de ellos con tasas de éxito que no son del 100 %, pero se acercan al 100 %. Ronda el 98 %, incluso el 99 %; así que no es perfecto, pero casi”, afirmó.
Steinitz añadió que, desde la ofensiva de Hamás del 7 de octubre de 2023, que abrió una guerra en varios frentes, Hamás y Hezbolá han lanzado cerca de 40.000 cohetes contra Israel.
Según dijo, Irán ha disparado alrededor de 1.500 misiles balísticos contra territorio israelí en dos rondas de combates desde 2024 y “solo varias docenas” no fueron interceptados.
En la última guerra, 21 civiles israelíes y extranjeros murieron en Israel por ataques con misiles balísticos iraníes, además de cuatro palestinos en Judea y Samaria. Los ataques iraníes durante la guerra de 2024 dejaron 32 muertos y más de 3.000 heridos en Israel, de acuerdo con fuentes sanitarias y hospitales.