Imágenes de la planta Chkalov de Novosibirsk revelaron Su-34M en configuración de exportación, con Argelia y Corea del Norte como destinatarios probables.
Imágenes de la planta Chkalov confirman Su-34M en versión de exportación
Al menos un lote de cazabombarderos Su-34M ensamblados en configuración de exportación fue detectado en la planta aeronáutica Chkalov de Novosibirsk, en Siberia, gracias a imágenes que mostraron un esquema de camuflaje marrón desértico y amarillo sin correspondencia con ninguna librea de las Fuerzas Aeroespaciales rusas. Esa evidencia visual confirmó versiones previas sobre la firma de un contrato de venta del aparato más pesado y de mayor alcance en producción serial en el mundo.
Fuentes de inteligencia de fuentes abiertas y publicaciones especializadas en defensa identificaron a Argelia y la República Popular Democrática de Corea como los dos destinatarios más probables del pedido. La posibilidad de que Corea del Norte reciba cazas rusos de nueva generación tiene un antecedente institucional preciso: el 15 de septiembre de 2023, Kim Jong Un visitó la planta de producción aeronáutica Yuri Gagarin de Komsomolsk del Amur, en el Extremo Oriente ruso.

Esa instalación fabrica los Su-35S y los Su-57, los dos cazas monoplaza más avanzados en servicio activo de Rusia. Kim subió a la cabina de un Su-57, escuchó una explicación técnica sobre su rendimiento de vuelo y asistió a un vuelo de demostración de un Su-35. El viceprimer ministro ruso Denis Manturov declaró entonces que ambos países veían potencial de cooperación en la industria aeronáutica.
El tratado de defensa mutua entre Rusia y Corea del Norte de 2024
Nueve meses después de aquella visita, el 18 de junio de 2024, Putin y Kim firmaron en Pyongyang el Tratado de Asociación Estratégica Integral, un pacto de defensa mutua que obliga a cada parte a proporcionar asistencia militar a la otra en caso de agresión armada. El parlamento ruso lo ratificó en noviembre de 2024, Putin lo promulgó como ley el 9 de ese mes y el instrumento entró en vigor el 4 de diciembre tras el intercambio de los documentos de ratificación.
Ese marco jurídico alteró formalmente el estatus de las restricciones que Moscú mantenía sobre la transferencia de armamento a Pyongyang, incluidas las derivadas de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El primer indicio público de una compensación militar concreta llegó el 7 de diciembre de 2024, cuando el almirante Samuel Paparo, comandante del Comando Indo-Pacífico de Estados Unidos, reveló durante el Reagan National Defense Forum que Moscú y Pyongyang habían alcanzado un acuerdo para transferir cazas MiG-29 y Su-27.
Paparo calificó esas plataformas como “formidables, aunque de cuarta generación temprana” y precisó que la decisión respondía al despliegue voluntario de aproximadamente 12.000 soldados norcoreanos en zonas de combate dentro de Rusia para apoyar la campaña militar contra Ucrania. Según el almirante, Pyongyang probablemente también busca tecnología de reentrada para misiles balísticos, sistemas submarinos modernos y capacidades de defensa antiaérea avanzada.

Capacidades del Su-34M frente a los cazas soviéticos ofrecidos previamente
- El MiG-29 y el Su-27 son diseños soviéticos con cuatro décadas de servicio; Rusia mantiene cantidades reducidas en sus inventarios operativos.
- El Su-34M es un aparato de producción activa con capacidad de combate estimada en el doble de la versión original, según la Corporación Unida de Aeronaves.
- Su equipamiento incluye misiles de crucero Kh-59MK2, pods de reconocimiento táctico universal Sych en variantes electroóptica, de inteligencia de señales y de radar de apertura sintética.
- La aviónica renovada incorpora sistemas de guerra electrónica mejorados respecto al modelo base.
La planta Chkalov duplicó su ritmo de producción de Su-34 desde 2022
Desde 2022, la planta Chkalov de Novosibirsk más que duplicó su ritmo de producción de Su-34 hasta alcanzar una tasa estimada de 30 aeronaves anuales. En 2025, la industria rusa entregó aproximadamente 14 Su-34 a las Fuerzas Aeroespaciales, todos en la variante M, en al menos siete lotes documentados entre marzo y diciembre. El primer pedido del Su-34M databa de 2020, dentro del contrato firmado en el foro ARMY-2020 por al menos 76 unidades con entregas programadas hasta 2027.
En octubre de 2023, el entonces ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, había ordenado ampliar la producción tras describir al Su-34 como “el principal caballo de batalla” de la aviación rusa, con cuatro o cinco salidas diarias de combate. En el caso norcoreano, el Su-34M reemplazaría la flota de bombarderos Il-28, un diseño soviético de primera generación cuyo primer vuelo data de 1948.
La Fuerza Aérea del Ejército Popular de Corea opera más de 400 aviones de combate, aunque la mayoría pertenece a la segunda generación —copias chinas del MiG-17, el MiG-19 y el MiG-21— y un número considerable ha dejado de estar operativo. Los aparatos más capaces del inventario son 18 MiG-29 y 34 Su-25, adquiridos a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990. Frente a Corea del Sur, que opera F-35, F-15K mejorados y KF-21 Boramae, la brecha tecnológica es de al menos dos generaciones.
Camuflaje desértico apunta a Argelia como posible cliente del Su-34M

El esquema de camuflaje desértico observado en los Su-34M de exportación constituye un indicador relevante porque Argelia, principal cliente africano de armamento ruso y operador de casi 40 Su-24M, había contratado en diciembre de 2019 un paquete de 14 Su-34ME, 14 Su-57E y 14 Su-35E. Ese perfil cromático coincide con el terreno argelino y difiere de forma marcada de los esquemas utilizados por la aviación norcoreana.
La asesora de la Casa Blanca para la Península Coreana, Mira Rapp-Hooper, declaró en marzo de 2025 que Washington evaluaba que Pyongyang busca asistencia militar directa de Rusia, con aeronaves de combate, misiles de defensa antiaérea, vehículos blindados y equipos de producción de misiles balísticos incluidos en esa evaluación. Con un tipo de cambio del rublo depreciado, el costo de producción de cada Su-34M caía por debajo de los$10 millones, un factor que amplía su accesibilidad para clientes con presupuestos limitados.
Corea del Norte ha compensado parcialmente su restricción financiera con entregas masivas de munición —más de 5 millones de proyectiles de artillería, según estimaciones surcoreanas— y el despliegue de tropas que, para diciembre de 2024, alcanzaba los 12.000 efectivos en territorio ruso. Esa contribución material y humana configuró la moneda de cambio que Pyongyang colocó sobre la mesa. El último lote documentado de Su-34M entregado a las Fuerzas Aeroespaciales rusas corresponde a diciembre de 2025, y la flota total proyectada para finales de la década se aproxima a las 350 unidades.