Rusia avanza en la modernización de su línea de sistemas de artillería de cohetes termobáricos de la serie TOS, que mantienen un papel central en el frente ucraniano. El eje de ese proceso es el TOS-2 Tosochka, cuyas capacidades han sido ampliadas hasta convertirlo en un sistema de apoyo de fuego de largo alcance, según informó la corporación estatal de defensa Rostec.
“Se ha convertido en un sistema de apoyo de fuego más flexible, móvil y tecnológicamente avanzado, adaptado a las exigencias de la guerra moderna”, declararon representantes de Rostec, que también destacaron el potencial destructivo del sistema: “Por regla general, tras una salva de este tipo, el escuadrón de asalto no tiene nada que hacer en la zona: simplemente no queda enemigo para resistir”.
El TOS-2 fue presentado en el desfile de la victoria de mayo de 2020 y entró en servicio en enero de 2021. Montado sobre un chasis de ruedas Ural-63706-0120 6×6, puede desplegarse en posiciones no preparadas, recibir datos de objetivos, ejecutar una salva y abandonar la posición con rapidez, una ventaja operativa que su antecesor sobre orugas, el TOS-1 Solntsepek, no puede igualar por su menor movilidad. En 2024 se anunció que su alcance de combate había sido ampliado hasta 20 kilómetros.
Frente al TOS-1, el Tosochka sacrifica potencia de fuego bruta y capacidad todoterreno, pero su menor peso —que permite su transporte por vía aérea y marítima—, sus menores necesidades de mantenimiento y su consumo de combustible reducido lo convierten en un complemento de alto valor para las fuerzas rusas.
Las mejoras no se limitan al TOS-2. Vladimir Pimenov, director general del Instituto de Investigación Signal, reveló que el TOS-1 ha recibido un nuevo sistema de navegación que “mejoró la precisión operativa a unos pocos metros”.
“Las tropas CBR preguntaron si teníamos soluciones de investigación para una mayor flexibilidad de operación del Solntsepyok en posiciones de tiro. Les ofrecimos nuestro sistema de posicionamiento, que permite reducir el tiempo de combate en una posición de tiro sin que el vehículo de combate sea abandonado por una tripulación y un comandante”, explicó.
Las municiones termobáricas operan dispersando en el aire una nube gaseosa de productos químicos que es detonada por un explosivo de vacío, generando una onda de choque de alta presión capaz de extraer el aire de espacios confinados con enorme fuerza y de romper los pulmones de quienes se encuentren en las inmediaciones. Imágenes difundidas desde el frente muestran el uso extensivo del TOS-1A contra fuerzas ucranianas a cubierto. Ambos sistemas habían sido previamente probados en combate contra grupos insurgentes yihadistas respaldados por Turquía en Siria e Irak.
El rendimiento de la serie en combate impulsó a Rostec a anunciar en abril de 2024 el desarrollo de un sucesor más capaz bajo la designación TOS-3, cuyo primer avistamiento se produjo en junio de ese mismo año.