En el transcurso de su invasión de más de catorce meses, Moscú ha sufrido grandes pérdidas en sus principales carros de combate (MBT).
Al inicio de la guerra, Rusia desplegó sus vehículos blindados más avanzados en Ucrania para respaldar sus esfuerzos ofensivos, pero no tuvieron buenos resultados. Muchos de estos tanques fueron destruidos, capturados o incluso abandonados por tropas mal equipadas.
El resurgimiento de los veteranos T-54 y T-55
Ante la disminución de su flota de tanques, las fuerzas rusas recurrieron a armamento anticuado, siendo los modelos T-54 y T-55 de la era soviética los más sorprendentes. Imágenes publicadas por el grupo de defensa Oryx mostraron estos tanques rusos cargados en vagones de tren.
Esta retirada de los T-54/55 es el primer caso documentado, mientras que el Kremlin apenas ha hecho comentarios al respecto.

Una justificación discutible
Un teniente general ruso retirado justificó el uso de estos viejos MBT en Kiev, afirmando que eran necesarios para continuar la operación especial debido a su gran capacidad de munición.
Sin embargo, la realidad es que estos tanques están desfasados y han sido reemplazados por modelos más modernos.
El legado del T-54/T-55
El T-54/T-55 son los carros de combate más producidos en la historia, con más de 100.000 unidades fabricadas. Incluso en la actualidad, se continúan fabricando variantes avanzadas en China para la exportación.
A lo largo de los años, se han realizado mejoras significativas en estos tanques, incluyendo cañones más letales y sistemas de tiro más precisos.
Potencia oculta en un diseño antiguo
Según Military Watch, algunas variantes mejoradas del T-54/T-55 podrían considerarse más capaces que los MBT rusos más recientes. Destaca el T-55MV-1, desarrollado en la década de 1980, que incluía blindaje reactivo explosivo, nuevos proyectiles guiados, así como mejoras en motores y sistemas de fuego.
En resumen, aunque los tanques T-54 y T-55 son considerados anticuados, su uso por parte de Rusia en la actual invasión plantea preocupaciones. Aunque no son los vehículos de combate más modernos, su presencia en el campo de batalla sigue siendo una amenaza real para Ucrania y debe tenerse en cuenta su capacidad de munición y su potencial de combate.