En marzo, medios informaron sobre tanques rusos T-54/55, de igual antigüedad que el presidente Putin, siendo trasladados hacia Ucrania. Estos vehículos blindados podrían enfrentarse a carros de combate británicos Challenger 2, superiores en tecnología y prestaciones.
Tanques T-54/55 en ruta hacia Ucrania
Los tanques rusos de la serie T-54/55, con décadas de antigüedad y sin mejoras significativas, han sido avistados en Ucrania. Según informes, estos tanques han sido retirados del almacén y transportados en trenes desde el Lejano Oriente ruso hacia el oeste.
Las redes sociales han compartido imágenes de estos tanques en Ucrania, sugiriendo que podrían ser desplegados en combate próximamente. Sin embargo, estos vehículos blindados de la Guerra Fría no están a la altura de las exigencias de los frentes de batalla actuales.
Además, no hay evidencia de que el Kremlin haya añadido mejoras como blindaje explosivo reactivo (ERA) a los T-55, manteniendo solo su blindaje de acero original delgado.

El desafío de los Challenger 2 británicos
El periodista David Axe ha señalado que los tanques T-54/55 tendrán dificultades para enfrentarse a los carros de combate principales (MBT) británicos Challenger 2, que están siendo enviados a Ucrania. Estos vehículos blindados de fabricación occidental han demostrado ser mucho más capaces en combate.
El Challenger 2, considerado uno de los mejores MBT del mundo, está invicto en combate, mientras que el T-55 no puede hacer esa afirmación.
En el pasado, los Challenger 2 ya han enfrentado a los T-55 con éxito, como en la Batalla de Al Flaw en 2003, donde 14 Challenger 2 se enfrentaron a igual número de T-55 iraquíes, resultando en una victoria británica sin pérdidas.

Consecuencias para Rusia
Los tanques británicos en Ucrania podrían estar armados con munición de uranio empobrecido, capaz de atravesar el blindaje de los T-55. Incluso si Rusia logra eliminar algunos Challenger 2, es probable que sufran pérdidas significativas de sus anticuados T-54/55.
Perder tanques viejos será un problema grave para Moscú, pero la falta de tripulaciones entrenadas es aún más preocupante y no parece que la situación vaya a mejorar en el corto plazo.
Por lo tanto, Rusia enfrenta desafíos considerables al desplegar tanques obsoletos en Ucrania, y las consecuencias podrían ser devastadoras para sus fuerzas armadas.
¿Un resultado diferente en 2023?
La situación actual en Ucrania con tanques rusos enfrentándose a vehículos blindados británicos podría llevar a resultados similares a los de 2003, con una clara ventaja para las fuerzas occidentales.
La tecnología y capacidad de los Challenger 2 superan ampliamente a los anticuados T-54/55 rusos, lo que hace prever un desenlace desfavorable para estos últimos en el campo de batalla.