La empresa ucraniana Celebra Tech informó el 7 de mayo de 2026 que su arma láser Tryzub, también llamada Tridente, entró en la fase final de pruebas como sistema contra drones. La versión mostrada está montada sobre un remolque y fue presentada como una solución para destruir drones FPV, UAV de reconocimiento y, en una fase posterior, drones de ataque tipo Shahed.
Según la compañía, el sistema puede destruir drones FPV a distancias de entre 800 y 900 metros y UAV de reconocimiento hasta 1.500 metros. El desarrollo continúa para intentar interceptar objetivos tipo Shahed a distancias cercanas a los 5 kilómetros, aunque esa capacidad aún no ha sido demostrada públicamente.
El Tryzub está concebido como una capa adicional de defensa de corto alcance, no como sustituto de los sistemas antiaéreos basados en misiles. Su función más probable sería proteger infraestructuras, centros logísticos, instalaciones energéticas, posiciones de retaguardia y sectores urbanos sometidos a ataques recurrentes con drones.
Las imágenes difundidas muestran una torreta estabilizada con componentes ópticos y láser instalada sobre un módulo de soporte remolcable. El conjunto estaría conectado a sistemas electroópticos, interfaces vinculadas a radar y equipos eléctricos o de control alojados en el remolque. Celebra Tech afirma que la versión más reciente incorpora guía asistida por inteligencia artificial, adquisición automática de objetivos, seguimiento automático e integración de radar.
La empresa no ha publicado datos sobre la potencia de salida, la longitud de onda del haz, la arquitectura del láser, los sistemas de refrigeración, la capacidad de generación eléctrica ni la resistencia del sistema durante disparos sostenidos. Esas variables son decisivas porque un láser de destrucción necesita mantener el haz sobre un punto del objetivo el tiempo suficiente para dañar su estructura, su electrónica o sus sensores.
Hasta mayo de 2026, las imágenes disponibles solo mostraban efectos de calentamiento localizado, cegamiento óptico y enfrentamientos de corto alcance contra drones. En presentaciones anteriores, personal ucraniano atribuyó al sistema alcances mayores contra drones, bombas guiadas, misiles de crucero, misiles balísticos, helicópteros y aviones, pero esas afirmaciones no han sido respaldadas con demostraciones públicas equivalentes.
El formato remolcado sugiere que el Tryzub está pensado para posiciones defensivas reubicables, más que para acompañar unidades de maniobra en primera línea. Esa configuración también puede estar relacionada con limitaciones de generación eléctrica, enfriamiento, estabilización del haz y alineación óptica, aspectos que suelen condicionar el desempeño de las armas de energía dirigida.
El interés ucraniano en este tipo de sistema responde al desequilibrio económico provocado por los ataques rusos con drones. Interceptar blancos baratos con misiles antiaéreos de alto costo agota inventarios y encarece la defensa. Un láser reduciría el costo por enfrentamiento al consumo de energía, combustible, mantenimiento y desgaste de componentes, aunque su eficacia dependería de las condiciones atmosféricas, la estabilidad del haz y la vulnerabilidad del objetivo.
El programa Tryzub también muestra una diferencia respecto de otros desarrollos occidentales de armas láser. Mientras sistemas como DragonFire, HELIOS o Iron Beam han avanzado mediante ciclos industriales y pruebas prolongadas, el sistema ucraniano parece haberse desarrollado bajo presión operativa directa y con plazos comprimidos. Por ahora, su alcance demostrado sigue siendo limitado y sus parámetros técnicos principales no han sido divulgados.