Ucrania incorporará en junio de 2026 el cazaminas Henichesk (M 314), el antiguo buque neerlandés HNLMS Makkum (M857), cuya transferencia fue confirmada el 16 de abril por el presidente Volodímir Zelenski. El anuncio materializa un compromiso asumido por los Países Bajos en marzo de 2023 y convierte a esta embarcación en el segundo buque de la clase Alkmaar entregado a la Marina ucraniana, tras el Vlaardingen, rebautizado Melitopol.
El Makkum fue dado de baja el 25 de noviembre de 2024 después de casi cuarenta años de servicio que incluyeron ejercicios de la OTAN como el BALTOPS. Antes de la transferencia, el buque pasó por un proceso de mantenimiento y reconfiguración, con reinstalación de sistemas que habían sido retirados durante su baja.
Las tripulaciones ucranianas completaron entre doce y quince semanas de formación en los Países Bajos, con fases de simulador y ejercicios en el mar desde Zeebrugge, con apoyo de instructores neerlandeses, belgas y alemanes. La instrucción abarcó navegación, guerra de minas, lucha contra incendios, control de averías e inglés técnico para garantizar interoperabilidad con procedimientos de la OTAN. La entrega formal se produjo en 2025, una vez concluida esa preparación.
El Henichesk es un cazaminas de diseño Tripartite, desarrollado en los años setenta por los Países Bajos, Bélgica y Francia. Desplaza entre 543 y 588 toneladas a plena carga, mide 51,5 metros de eslora y alcanza una velocidad máxima de 15 nudos, con un alcance operativo de unas 3.000 millas náuticas a 12 nudos. El casco, construido en poliéster reforzado con fibra de vidrio, minimiza la firma magnética del buque para reducir el riesgo de activar minas de ese tipo. La dotación es de aproximadamente 44 personas.
Su equipamiento está orientado a la detección y neutralización de minas, no al barrido. El sonar principal, un DUBM 21B, identifica y clasifica objetos a distancias próximas al kilómetro y a profundidades de hasta 80 metros. Para neutralizar las minas localizadas, el buque opera dos vehículos submarinos PAP 104 guiados por cable, que colocan cargas explosivas a distancia segura. En situaciones que lo requieran, también se pueden emplear buzos. El armamento ofensivo se reduce a un cañón de 20 milímetros o ametralladoras pesadas.
Este método de caza y neutralización es más lento que el barrido convencional, pero resulta más preciso en entornos con campos minados mixtos o de origen desconocido, condiciones que caracterizan al noroeste del mar Negro desde febrero de 2022.
Las estimaciones cifran en cientos o miles las minas desplegadas en esa zona desde el inicio de la guerra, con concentraciones especialmente altas cerca de Odesa y en los corredores de exportación de grano. La deriva de algunas de ellas ha llegado hasta aguas territoriales de Rumanía, Bulgaria y Turquía. Las operaciones de desminado podrían prolongarse durante años.
El Henichesk, sin embargo, presenta limitaciones operativas relevantes. Carece de sistemas de defensa antisuperficie y antiaérea, opera a baja velocidad y requiere condiciones estables, por lo que no puede actuar de forma autónoma en zonas en disputa. Su empleo más adecuado corresponde a operaciones posconflicto o en áreas ya aseguradas por otros medios navales o aéreos.
A ello se suma una restricción de carácter legal: la Convención de Montreux limita el tránsito de buques de guerra por los estrechos turcos en tiempos de guerra, lo que impide que el Henichesk acceda directamente al mar Negro.
Por este motivo, varios cazaminas transferidos a Ucrania permanecen actualmente en puertos como Portsmouth, en el Reino Unido, donde sirven para formación y certificación mientras se aguardan cambios en las condiciones de acceso. El Henichesk tiene previsto participar en el ejercicio Sea Breeze en 2027.
El buque forma parte de un programa multinacional más amplio. Bélgica ha transferido al menos un cazaminas, y el Reino Unido ha aportado unidades de la clase Sandown, incluidos los antiguos HMS Shoreham y HMS Grimsby. El objetivo es que Ucrania cuente con al menos cinco buques equipados con sistemas compatibles con la OTAN.
Todas estas plataformas fueron construidas entre 1979 y 1989 y se aproximan al límite de su vida útil, lo que incrementa sus necesidades de mantenimiento. Su cesión coincide con la renovación de flotas en los países donantes: los Países Bajos están sustituyendo la clase Alkmaar por la clase Vlissingen, con entregas programadas entre 2025 y 2030.