Una fuente de seguridad de la ONU aseguró que el casco azul indonesio muerto el domingo en el sur del Líbano murió por fuego israelí, después de que la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL) abriera una investigación sobre el incidente.
La misión de la ONU había informado previamente de que el militar murió el domingo por la tarde cuando un proyectil de origen no determinado “explotó en una posición de la FPNUL cerca de Adchit al Qusayr”. Según la fuente, que habló con AFP bajo condición de anonimato, las pesquisas concluyeron que el disparo procedía de un tanque israelí y en el lugar “se recuperaron restos de un proyectil de tanque”.
Un día después, la FPNUL comunicó una segunda explosión mortal. La organización señaló que otra “explosión de origen desconocido” destruyó el lunes un vehículo de mantenimiento de la paz y mató a otros dos soldados indonesios. También en ese caso se abrió una investigación.
Las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que una investigación preliminar apuntaba a que esa explosión fue causada por una bomba de Hezbolá. La ONU indicó igualmente que los primeros hallazgos sugerían la presencia de un artefacto explosivo en la carretera.
El ejército israelí sostuvo que está investigando los dos episodios mortales para “determinar si resultaron de la actividad de Hezbolá o de la actividad de las FDI”. “Debe señalarse que estos incidentes ocurrieron en una zona de combate activa”, añadió, antes de señalar que “no debe asumirse que los incidentes en los que resultaron heridos soldados de la FPNUL fueron causados por las FDI”.
En paralelo, diez países europeos, entre ellos Francia y Reino Unido, reclamaron garantías para la seguridad de la misión de la ONU. “Instamos a todas las partes, en todas las circunstancias, a garantizar la seguridad y protección del personal y las instalaciones de la FPNUL, de conformidad con el derecho internacional”, dijeron en un comunicado conjunto los ministros de Exteriores de Bélgica, Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Malta, Países Bajos, Portugal y Reino Unido, junto con la máxima diplomática de la Unión Europea.