La policía israelí y el Shin Bet acusaron hoy a una mujer de Nazaret de espiar para Irán y grabar lugares sensibles, entre ellos la refinería de petróleo de Haifa y bases de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Identificada como Shomua Abu Abed, fue detenida en marzo. Según el comunicado conjunto, operaba desde octubre pasando información a un agente extranjero a cambio de criptomonedas.
Entre las misiones que se le atribuyen figuran fotografiar instalaciones de seguridad y bases militares, así como transmitir información sobre un ciudadano israelí que fue antiguo funcionario de seguridad.
El caso se enmarca en una tendencia más amplia: en los últimos dos años, la policía ha detenido a más de 50 presuntos espías vinculados a Irán en unos 38 casos que se han hecho públicos.