Cuatro hombres fueron acusados ante el Tribunal de Distrito de Haifa de fabricar material explosivo destinado a atentados terroristas por orden de un agente iraní, en uno de los casos de seguridad más graves vinculados a Irán detectados hasta ahora por las autoridades.
Según la acusación, Ami Gaydarov, de 22 años y residente de Haifa, fue el único de los imputados que mantuvo contacto directo con el agente. Lo arrestaron en marzo bajo sospecha de producir al menos 10 kilogramos de TATP, un polvo de elaboración sencilla que suele emplearse en atentados terroristas.
La Oficina del Fiscal del Estado sostiene que Gaydarov incluso propuso fabricar un artefacto explosivo improvisado y cometer un atentado suicida, aunque su controlador rechazó esa idea. Los otros tres acusados afrontan un proceso separado por su presunta ayuda en la compra, la producción y la prueba del material volátil.
Los fiscales afirman que Gaydarov aceptó preparar el explosivo a sabiendas de que “estaba destinado a usarse contra una figura pública, cuya identidad se desconoce, y con el propósito de una explosión en una parada de autobús u otro lugar donde era probable que resultaran heridos personas”.
Medios en hebreo informaron la semana pasada que esa figura pública sería el exprimer ministro Naftali Bennett, pero un funcionario de la Oficina del Fiscal del Estado no lo confirmó y afirmó que eso “no surgió en el material de la investigación”.
Aunque el TATP no llegó a utilizarse, la acusación sostiene que Gaydarov enterró unos 2 kilogramos del polvo en un agujero que luego cubrió y que envió la ubicación a su controlador, presuntamente para que otro agente iraní pudiera usarlo más adelante.
Además, el principal sospechoso está acusado de transferir información que servía a objetivos de guerra de Irán. De acuerdo con el expediente, tomó fotografías del puerto de Haifa y de la base naval para localizar el portaaviones estadounidense atracado allí, y remitió actualizaciones en vivo sobre impactos de misiles en su zona.
La policía aseguró que Gaydarov recibió un total de 70.000 NIS, equivalentes a unos 23.000 dólares, por las tareas realizadas, en su mayor parte mediante criptomonedas.